Este tipo de bromas son consideradas como un delito; las autoridades solicitaron no hacer mal uso de los números de emergencias.
Un supuesto asalto en la taquería Alif, ubicada en pleno Centro Histórico, terminó siendo una mala broma. Tres jóvenes disfrazados montaron un falso atraco con el único objetivo de grabar un video para TikTok, pero su “ocurrencia” provocó una fuerte movilización policiaca y un llamado de atención de las autoridades.
El incidente ocurrió en la taquería situada sobre la 5 Poniente, esquina con la 16 de Septiembre y la 3 Sur. De acuerdo con el reporte, los jóvenes fingieron un robo utilizando réplicas de armas de fuego, mientras uno de ellos llamaba al 911 para reportar el supuesto delito. En cuestión de minutos, patrullas y elementos de seguridad llegaron al lugar listos para actuar, sin imaginar que todo era una puesta en escena para redes sociales.
Los protagonistas del falso asalto fueron tres jóvenes: una mujer caracterizada como catrina, un payaso con el estilo de Ronald McDonald’s y un tercero vestido de civil, quien presuntamente realizó la llamada de emergencia.
La broma no causó risas. Las autoridades advirtieron que este tipo de actos representa un uso indebido del 911 y puede constituir un delito, ya que moviliza recursos que podrían atender emergencias reales.
El caso dejó una lección clara: no todo por un “like” vale la pena, y mucho menos poner en riesgo a los demás o alterar la tranquilidad de la ciudad por unos segundos de fama digital.


