La Profepa confirmó fugas de lixiviados y riesgo ambiental en el relleno sanitario de Chiltepeque, por lo que ordenó una clausura parcial temporal que afectará la disposición de basura en municipios conurbados de Puebla.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) confirmó graves irregularidades ambientales en el relleno sanitario de Chiltepeque. Operado por la empresa Rellenos Sanitarios RESA, propiedad de la familia Abed. Tras una inspección federal, la dependencia ordenó la clausura parcial temporal del sitio debido a fugas de lixiviados, filtraciones al subsuelo y riesgo inminente de contaminación ambiental en la zona metropolitana de Puebla.
La revisión realizada por inspectores federales detectó que los sistemas de captación y conducción de lixiviados fueron rebasados. Ocasionando que los líquidos contaminantes se mezclaran con aguas pluviales y salieran del predio a través de un embovedado. Además, las autoridades localizaron acumulaciones de residuos líquidos en un arroyo natural ubicado fuera del relleno sanitario. Situación que representa un posible daño ecológico y riesgo para los mantos freáticos.
De acuerdo con el expediente de inspección PFPA/3.2/3S.1/00060-26, las deficiencias en la infraestructura del tiradero provocaron escurrimientos tanto dentro como fuera del inmueble. Lo que encendió las alertas ambientales. En el reporte oficial, la Profepa advirtió que los lixiviados podrían infiltrarse al subsuelo y alcanzar cauces naturales de agua, agravando la contaminación en la región.
Como medida inmediata, la dependencia federal determinó reducir en un 35% la capacidad operativa del relleno sanitario. Por lo que únicamente podrá funcionar al 65% de ingreso diario de residuos sólidos urbanos. La decisión impactará directamente a municipios de San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Coronango, Cuautlancingo, Santa Clara Ocoyucan y Santa Isabel Cholula. Que ahora deberán buscar alternativas para el manejo de sus desechos.
Mientras tanto, el municipio de Amozoc ya anunció que trasladará su basura al relleno sanitario de Atlixco. Y no se descarta que otros ayuntamientos adopten la misma estrategia. Puebla capital continuará utilizando Chiltepeque, aunque bajo el esquema restringido autorizado por la Profepa.
La clausura parcial ocurrió después de que ambientalistas denunciaran públicamente los presuntos escurrimientos contaminantes. El activista Darinel Keller difundió un video en el que mostró un túnel por donde fluían lixiviados hacia una barranca con desembocadura en la presa de Valsequillo. Hecho que detonó la inspección federal y confirmó las anomalías ambientales.
Tras conocerse la medida, activistas bloquearon temporalmente el acceso al relleno sanitario con llantas y piedras, exigiendo mayor transparencia por parte de la Profepa. Sin embargo, elementos de la SCC intervinieron para liberar el paso de los camiones recolectores y evitar una crisis de basura en la capital poblana.


