Especialistas de la BUAP alertan sobre los riesgos de la inteligencia artificial y llaman a construir modelos tecnológicos con responsabilidad y supervisión humana
La conversación sobre inteligencia artificial dejó de pertenecer únicamente al mundo tecnológico. Ahora ocupa espacios académicos, sociales y éticos. Bajo esa visión, la Agencia de Inteligencia Artificial y Ética Algorítmica AURA-BUAP inauguró una nueva agenda de reflexión interdisciplinaria para analizar el impacto de las tecnologías emergentes y los desafíos que enfrenta la sociedad ante el crecimiento acelerado de la IA.
A través de un ciclo de conferencias, especialistas nacionales abrieron el debate sobre innovación, automatización y responsabilidad digital. Además, pusieron sobre la mesa temas que ya generan preocupación global: despidos laborales, consumo energético excesivo y relaciones afectivas creadas mediante inteligencia artificial.
Durante la conferencia “Ética aplicada a la IA: entre la innovación y la responsabilidad”, Daniela Rojas Arroyo, directora adjunta de programas de Eon Institute, advirtió que la humanidad atraviesa un momento decisivo frente al desarrollo tecnológico. Por ello, señaló la necesidad de fortalecer principios éticos, supervisión humana y mecanismos de gobernanza capaces de proteger derechos y reducir riesgos derivados de la automatización.
Asimismo, enfatizó que las instituciones educativas y organizaciones deben construir modelos centrados en la transparencia, la responsabilidad y el bienestar colectivo. Como parte de su participación, compartió un decálogo de principios éticos y recomendaciones para utilizar la inteligencia artificial de manera consciente y segura.
La BUAP impulsa análisis crítico sobre el futuro digital
Por otra parte, Marcelo García Almaguer, director general de AURA BUAP, aseguró que la velocidad con la que la IA llega a universidades y empresas supera incluso la comprensión de sus efectos reales en la toma de decisiones y el desempeño organizacional.
“Nos encontramos en un punto de inflexión histórico”, afirmó el académico. En consecuencia, destacó la importancia de generar espacios críticos donde especialistas, estudiantes y sociedad analicen el impacto real de estas herramientas.
Con estas acciones, la BUAP fortalece su papel como institución pionera en la discusión ética sobre el futuro tecnológico.


