El caso desató molestia entre estudiantes y vecinos; además, autoridades clausuraron el negocio ubicado frente a Ciudad Universitaria
La comunidad estudiantil de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) volvió a encender las redes sociales luego de que salieran a la luz presuntos antecedentes violentos del dueño de la tienda “Géminis”, señalada por una agresión contra una alumna en inmediaciones de Ciudad Universitaria.
El caso explotó después de que circulara un video donde el comerciante raya el automóvil de una estudiante que se estacionó frente al establecimiento ubicado sobre Avenida San Claudio, en la colonia San Manuel. Las imágenes provocaron indignación inmediata entre universitarios y vecinos, quienes acusaron al sujeto de mantener conductas agresivas desde hace tiempo.
Además, publicaciones compartidas en redes sociales señalaron que el hombre ya había protagonizado otros incidentes relacionados con amenazas y agresiones en la zona. Incluso, algunos usuarios recordaron un presunto caso donde habría atropellado a un perro en calles cercanas, situación que incrementó el rechazo social hacia el comerciante.
La estudiante afectada enfrentó directamente al agresor y denunció públicamente que varias mujeres han recibido intimidaciones cuando estacionan sus vehículos cerca del negocio. Por ello, estudiantes de la BUAP exigieron mayor seguridad y acciones contundentes por parte de las autoridades municipales.
Clausuran negocio tras presión social y viralización del caso
Después de la viralización del video, personal del Ayuntamiento de Puebla acudió al lugar y colocó sellos de clausura en la miscelánea “Géminis”. Aunque las autoridades no detallaron las sanciones legales contra el propietario, la medida generó respaldo entre integrantes de la comunidad universitaria.
Mientras tanto, estudiantes señalaron que este tipo de agresiones generan miedo e inseguridad en las inmediaciones de CU. Asimismo, pidieron vigilancia constante en zonas comerciales cercanas al campus para evitar nuevos actos violentos.
El caso ya trascendió las redes sociales y abrió nuevamente el debate sobre violencia, abuso e inseguridad alrededor de espacios universitarios en Puebla.


