Padres denuncian presuntas agresiones y omisión de maestras en el CAIC Playas del Sur, exigen intervención de autoridades educativas.
Una denuncia por presunto maltrato infantil y omisión de docentes ha generado preocupación en el preescolar CAIC Playas del Sur, ubicado en la ciudad de Puebla. El caso salió a la luz luego de que un menor regresara a casa con un golpe visible en el rostro, presuntamente provocado por una compañera dentro del plantel. Familiares del niño aseguran que no es un hecho aislado, sino parte de una serie de incidentes que no ha atendido adecuadamente el personal educativo.
De acuerdo con el testimonio de la tía del menor, quien hizo pública la situación, el niño presentó inflamación y un moretón en la frente tras salir de clases, lo que encendió las alarmas en su familia. Al solicitar explicaciones a las maestras, no obtuvieron una respuesta clara ni medidas correctivas, lo que incrementó la preocupación. Además, señalan que anteriormente ya se habían registrado incidentes similares sin consecuencias para los responsables.
La denunciante afirmó que existe una posible omisión por parte de las docentes al no intervenir ante agresiones entre alumnos, e incluso sugirió que se estaría encubriendo a la menor señalada. Por temor a represalias, evitó revelar nombres, pero compartió evidencia fotográfica de las lesiones. La falta de protocolos efectivos para garantizar la seguridad de los estudiantes es una de las principales inquietudes de los padres.
Tras difundirse el caso, otra madre de familia se sumó a las acusaciones, señalando que su hija también se volvió víctima de agresiones. Indicó que tanto una maestra como un practicante habrían ejercido maltrato físico, además de conductas inapropiadas dentro del aula. Estas declaraciones han incrementado la presión sobre las autoridades educativas para investigar lo ocurrido.
Ante la gravedad de los señalamientos, los familiares del menor afectado informaron que ya buscan la intervención de instancias correspondientes. Exigen una investigación a fondo y garantías de seguridad para todos los niños del plantel, así como sanciones en caso de comprobarse responsabilidades. El caso ha generado indignación y pone en debate la vigilancia en centros educativos.


