La brecha millonaria frena la operación y enfría el futuro del Club Puebla
El futuro del Club Puebla atraviesa un momento clave. Aunque el empresario Ricardo Salinas Pliego fijó un precio ambicioso de 130 millones de dólares, el mercado ha enviado un mensaje contundente: nadie está dispuesto a pagar esa cifra.
De acuerdo con reportes recientes, al menos ocho grupos mostraron interés inicial; sin embargo, la negociación perdió fuerza rápidamente. Actualmente, solo tres inversionistas continúan en la puja, y la oferta más alta apenas alcanza los 90 millones de dólares, una diferencia de 40 millones que mantiene la operación prácticamente congelada.
Además, el contexto favorece al dueño. Tras concretar otros movimientos empresariales, la presión por vender ha disminuido, lo que permite al grupo propietario esperar mejores condiciones sin urgencia inmediata.
Sin prisa y con condiciones: la venta podría tardar hasta dos años
Mientras tanto, la directiva ya dejó clara su postura: prefiere esperar antes que malbaratar el equipo. Incluso, el proceso podría extenderse hasta dos años si no aparece una oferta que cumpla con las expectativas económicas.
Por otro lado, existe un punto no negociable que protege a la afición: el club no se moverá de Puebla. Cualquier comprador deberá aceptar una cláusula que garantice la permanencia del equipo en la ciudad por al menos cinco años, reforzando el arraigo en la Angelópolis.
En este escenario, el panorama resulta claro: el Club Puebla sigue en venta, pero no a cualquier precio. La distancia entre lo que se pide y lo que se ofrece mantiene en suspenso una operación que, por ahora, parece más lejana que nunca.


