El científico inglés platicó de su trabajo sobre el ribosoma y de los cuestionamientos sobre el envejecimiento en el auditorio del Complejo Cultural Universitario de la BUAP
El Premio Nobel de Química 2009, Venki Ramakrishnan, reunió a más de tres mil personas en el auditorio del Complejo Cultural Universitario de la BUAP. Entre estudiantes, académicos y seguidores de su trabajo, el científico conversó sobre sus motivaciones, su transición de la Física a la Biología y el interés que hoy lo impulsa: entender a profundidad el envejecimiento humano.
Su visita forma parte de la promoción de su libro Por qué nos morimos. La nueva ciencia del envejecimiento y la búsqueda de la inmortalidad, y la BUAP lo recibió como una de las voces científicas más influyentes del mundo. Junto a la Rectora Lilia Cedillo Ramírez y el investigador Omar López Cruz (INAOE), el Nobel respondió las preguntas que universitarios enviaron previamente.
La curiosidad como motor de vida
Ramakrishnan recordó cómo la ciencia lo atrapó desde joven gracias a la influencia de sus padres y a su necesidad constante de resolver preguntas sin respuesta. Señaló que la ciencia demanda dedicación y sacrificio, pero también ofrece momentos profundamente gratificantes.
Al hablar de la frustración en los experimentos, dejó una reflexión que hizo eco entre los estudiantes:
“Cuando encuentras una respuesta, surgen nuevas preguntas. Eso es lo fascinante de la ciencia.”
También resaltó que el valor real del trabajo científico no está en los premios, sino en alcanzar objetivos que permitan avanzar en el conocimiento. “El verdadero premio es el camino hacia la respuesta”, expresó ante los aplausos del auditorio.
El ribosoma, los antibióticos y la ciencia que evoluciona
Sobre la investigación que le valió el Nobel, explicó que su interés en el ribosoma, la llamada “máquina genética”, surgió al cuestionar estudios previos y al buscar comprender mejor cómo actúan los antibióticos en este mecanismo fundamental para la vida. Destacó que sus hallazgos nacieron gracias a la colaboración multidisciplinaria, una herramienta que considera esencial en la ciencia moderna.
Esta misma línea lo llevó a su investigación más reciente: comprender por qué envejecemos, qué factores aceleran el desgaste del cuerpo y cómo la ciencia puede intervenir para mejorar la calidad de vida.
“Quiero que entendamos la vida en términos simples”
Sobre su libro, Ramakrishnan explicó que busca romper mitos sobre la vejez y ofrecer una mirada clara sobre el papel de la ciencia en la búsqueda por vivir más y mejor.
“Quise mostrar los pormenores de la vida, no solo la ciencia pura, sino cómo podemos entender sus procesos desde lo cotidiano.”
La Rectora Lilia Cedillo agradeció la visita del Nobel y dejó abierta la invitación para que regrese pronto a la Máxima Casa de Estudios del estado.
Un encuentro cercano con estudiantes destacados
Antes de su conferencia principal, el Nobel convivió con alumnos de licenciatura y posgrado —varios de ellos ganadores de concursos nacionales e internacionales— en el Aula Virtual del CCU. Estudiantes de Computación, Medicina, Biología, Biotecnología, Fisiología y otras áreas conversaron con él sobre investigación, vocación y ciencia.
Ramakrishnan compartió su interés por estudiar la muerte como un proceso multifactorial, y cómo el envejecimiento refleja una transición continua en el cuerpo humano. También habló de la importancia de dominar diversas técnicas científicas y entender que los experimentos no siempre funcionan a la primera.
El encuentro dejó claro que la ciencia, más que respuestas definitivas, ofrece un viaje interminable guiado por la curiosidad, justo el mensaje que el Nobel quiso dejar a la comunidad universitaria.


