Autoridades localizaron un cuerpo envuelto en cobijas en la colonia 2 de Marzo, en Puebla capital. La Fiscalía realiza las investigaciones para identificar a la víctima.
Un cuerpo envuelto en cobijas se encontró durante la madrugada del domingo 26 de julio en la colonia 2 de Marzo, al sur de la ciudad de Puebla. El hallazgo ocurrió luego de que vecinos de la calle Víctor Puebla alertaran sobre la presencia de un bulto y aparentes manchas de sangre.
Tras recibir el reporte, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla acudieron al lugar para verificar la denuncia. Al confirmar la presencia del cuerpo, los uniformados procedieron a acordonar el área para preservar los indicios, mientras solicitaban la intervención de peritos y agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, encargados de realizar las diligencias correspondientes y abrir la carpeta de investigación.
De manera preliminar, las autoridades no han confirmado la identidad, el sexo ni la edad de la víctima, debido a que el cuerpo se encontraba completamente envuelto en cobijas, lo que dificultó una identificación inicial en el lugar de los hechos. Versiones extraoficiales indican que podría tratarse de un hombre. Sin embargo, esta información aún no se ha corroborado oficialmente, por lo que será el avance de las investigaciones el que permita confirmar las características de la persona fallecida.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que a la víctima la habrían privado de la vida en un lugar distinto. Y posteriormente la abandonaran en la colonia 2 de Marzo durante las primeras horas del domingo. No obstante, esta versión está pendiente de confirmación. Por lo que las autoridades mantienen abiertas todas las posibilidades para esclarecer cómo ocurrieron los hechos y a los responsables.
Una vez concluidas las diligencias en el sitio, al cuerpo lo trasladaron al anfiteatro de la ciudad de Puebla. Mientras tanto, la víctima permanece en calidad de desconocida y la Fiscalía continúa con la integración de la carpeta de investigación.
De acuerdo con algunos habitantes de la colonia, durante la madrugada los perros permanecieron inquietos y ladraron de manera constante.


