El incidente ocurrido en la zona de Angelópolis encendió las alertas de las autoridades municipales, que detectaron anomalías en permisos de funcionamiento e instalaciones de seguridad.
Un incendio registrado durante la madrugada del 2 de noviembre en el restaurante japonés Kokyu Ramen, ubicado en la zona de Angelópolis, Puebla, provocó daños materiales y desencadenó una revisión municipal que terminó con la clausura de nueve establecimientos comerciales y un estacionamiento.
El siniestro ocurrió sobre la avenida Osa Mayor, dentro de la Reserva Territorial Atlixcáyotl. De acuerdo con los primeros reportes, un posible cortocircuito en el área de cocina habría originado las llamas, que rápidamente generaron una densa columna de humo y encendieron las alarmas entre los establecimientos cercanos.
Ante el riesgo de propagación, clientes y trabajadores de bares y centros nocturnos de la zona tuvieron que evacuar como medida preventiva. Asimismo, elementos de Protección Civil y Bomberos acudieron para controlar la emergencia y retirar tres cilindros de gas LP, con el objetivo de evitar una situación de mayor peligro.
Inspecciones revelan anomalías y provocan cierres
Afortunadamente, el incendio no dejó personas lesionadas ni víctimas mortales, aunque sí ocasionó importantes pérdidas materiales en el restaurante donde comenzó el fuego.
Sin embargo, las consecuencias del incidente no terminaron con la emergencia. Posteriormente, la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Puebla realizó inspecciones en los establecimientos del predio y detectó diversas irregularidades administrativas y de seguridad.
Entre las principales anomalías destacaron la falta de licencias de funcionamiento vigentes y deficiencias en las instalaciones eléctricas y de gas, además del incumplimiento de disposiciones de protección civil.
Buscan anomalías
Por ello, las autoridades colocaron sellos de clausura en nueve comercios dedicados principalmente a la venta de alimentos, así como en el estacionamiento donde operaban.
Finalmente, el Ayuntamiento exhortó a propietarios y arrendatarios a regularizar sus permisos y revisar sus instalaciones para prevenir nuevos incidentes. El caso de Kokyu Ramen puso sobre la mesa la importancia de supervisar los negocios y garantizar espacios seguros para trabajadores y visitantes.


