El histórico líder del Cártel de Sinaloa enfrenta la posibilidad de pasar el resto de su vida en prisión, además de perder un patrimonio valuado en 15 mil millones de dólares
La Fiscalía federal de Estados Unidos solicitó formalmente a un juez del Distrito Este de Nueva York imponer la cadena perpetua a Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador y exlíder del Cártel de Sinaloa, como parte del proceso judicial que enfrenta tras declararse culpable de diversos delitos relacionados con el narcotráfico. Además, los fiscales pidieron el decomiso de 15 mil millones de dólares, monto que atribuyen a las ganancias obtenidas durante décadas de actividades criminales.
De acuerdo con el documento presentado ante el juez Brian Cogan, la petición responde a los términos establecidos en el acuerdo de culpabilidad aceptado por el narcotraficante mexicano. Asimismo, la Fiscalía sostuvo que la magnitud de la organización criminal y el volumen de droga introducido a territorio estadounidense justifican la pena máxima prevista por la ley.
Los fiscales señalaron que “El Mayo” Zambada, de 76 años, dirigió durante décadas una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo y mantuvo un papel central en el tráfico internacional de cocaína, heroína, metanfetamina, fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos. Por ello, insistieron en que la sentencia debe reflejar la gravedad de los delitos y el impacto que provocaron en la seguridad pública.
La sentencia marcará un momento clave en uno de los casos más relevantes contra el narcotráfico
La audiencia para conocer la resolución judicial se perfila como uno de los momentos más importantes del proceso. Mientras la Fiscalía estadounidense mantiene su postura de solicitar la pena máxima y el decomiso multimillonario, la defensa ha planteado argumentos relacionados con la edad y el estado de salud del acusado para definir las condiciones de su reclusión.
Finalmente, este caso representa uno de los golpes judiciales más significativos contra la estructura histórica del Cártel de Sinaloa. La decisión que adopte la Corte no solo definirá el futuro de Ismael “El Mayo” Zambada, sino que también enviará un mensaje sobre la estrategia de Estados Unidos para perseguir a los principales líderes del crimen organizado transnacional y confiscar los recursos obtenidos mediante actividades ilícitas.


