Felipe Calderón condenó los daños a su estatua en Los Pinos tras una protesta vinculada con el reclamo por la extinción de Luz y Fuerza del Centro.
Felipe Calderón condenó los daños que sufrió su estatua en el Complejo Cultural Los Pinos y calificó como “miserables” a quienes participaron en el acto. El expresidente hizo estas declaraciones después de que manifestantes ingresaran al recinto y golpearan la escultura hasta desprenderle la cabeza y la placa.
El episodio ocurrió después de una protesta relacionada con la participación de Calderón en el foro “América Libre, Unidos por la Democracia”, realizado en la Ciudad de México. De acuerdo con reportes publicados sobre el hecho, la movilización estuvo vinculada con extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
Calderón responde por los daños a su estatua
En declaraciones posteriores, Calderón sostuvo que la destrucción de la estatua dice poco sobre él y mucho sobre quienes participaron en el ataque. El exmandatario también señaló que el hecho refleja, desde su perspectiva, problemas relacionados con la protección de personas y bienes.
La estatua ya se encontraba en el suelo desde julio de 2025, cuando cayó debido al derribo de un árbol, según los antecedentes difundidos sobre la pieza. Los daños recientes ocurrieron cuando los manifestantes golpearon la escultura y desprendieron su cabeza.
Calderón también afirmó que mantiene la satisfacción por las decisiones que tomó durante su administración entre 2006 y 2012. El expresidente describió algunas de esas decisiones como “costosas y riesgosas”, pero sostuvo que en ese momento las consideró necesarias para su gobierno.
Reclamos por la extinción de Luz y Fuerza del Centro
La protesta tiene como antecedente una de las decisiones más controvertidas de la administración de Calderón: la extinción de Luz y Fuerza del Centro en octubre de 2009. El decreto correspondiente se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 11 de octubre de ese año.
De acuerdo con un decreto publicado posteriormente por el Gobierno federal, la extinción de LyFC privó de su fuente de empleo a más de 45 mil trabajadores y afectó el proceso de jubilación de aproximadamente 9 mil extrabajadores con al menos 19 años, seis meses y un día de servicio.
Ese antecedente continúa presente en los reclamos de extrabajadores de la empresa. La desaparición de LyFC forma parte del contexto de las protestas contra Calderón, aunque los daños ocasionados a la estatua constituyen un hecho distinto y deben analizarse por separado.
Sheinbaum condena los daños y recuerda el conflicto de LyFC
La presidenta Claudia Sheinbaum también condenó la destrucción de la estatua y el ingreso de los manifestantes a Los Pinos. Al mismo tiempo, se refirió al descontento que existe entre extrabajadores por la desaparición de Luz y Fuerza del Centro y señaló que ese antecedente no justifica actos violentos.
Sheinbaum ha sostenido que las protestas deben realizarse de manera pacífica, mientras que los extrabajadores mantienen reclamos relacionados con las consecuencias laborales de la extinción de LyFC. El Gobierno federal creó en 2022 un sistema de compensación vitalicia para determinados extrabajadores que cumplían requisitos específicos de antigüedad y otras condiciones.
Por su parte, Calderón mantiene su defensa de las decisiones tomadas durante su gobierno, mientras el episodio ocurrido en Los Pinos vuelve a colocar en el debate público la extinción de Luz y Fuerza del Centro y sus consecuencias para los trabajadores afectados.


