Padres de familia acusaron que estudiantes de nuevo ingreso enfrentaron ayunos forzados, maltratos físicos y psicológicos, además de restricciones para acceder a agua y sanitarios durante las jornadas de inducción en la Escuela Normal Rural Mactumactzá.
Una nueva polémica sacude al sistema educativo mexicano. Al menos 50 padres de familia denunciaron presuntos actos de violencia y tortura contra alumnos de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, durante las actividades de inducción conocidas como “novatadas”. Las familias aseguran que estas prácticas pusieron en riesgo la salud e integridad de los estudiantes.
De acuerdo con los testimonios, los jóvenes permanecieron hasta 72 horas sin alimentos, recibieron cantidades mínimas de agua, realizaron ejercicios físicos extremos y enfrentaron castigos que derivaron en lesiones y afectaciones médicas. Incluso, una estudiante de 17 años fue hospitalizada con insuficiencia renal aguda, deshidratación y alteraciones metabólicas, presuntamente relacionadas con las condiciones a las que fue sometida durante el proceso de ingreso.
Asimismo, varios padres denunciaron que a las alumnas les prohibieron utilizar los sanitarios, incluso durante su periodo menstrual, situación que habría provocado infecciones urinarias. También señalaron que los estudiantes de semestres superiores retiraron los teléfonos celulares a los jóvenes para impedir la comunicación con sus familias.
Investigan los hechos mientras crece la presión social
Las denuncias también revelan que la escuela cubrió parte de sus instalaciones con plástico negro, presuntamente para impedir que desde el exterior se observaran las actividades de inducción. Esta acción incrementó la preocupación de los familiares y fortaleció las exigencias para que las autoridades investiguen lo ocurrido.
Ante la gravedad del caso, los padres conformaron un comité, presentaron denuncias y solicitaron la intervención de las autoridades educativas, la Fiscalía y organismos defensores de derechos humanos. Hasta el momento, la dirección de la Normal Rural Mactumactzá no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las acusaciones.
El caso cobra mayor relevancia debido al debate nacional sobre las prácticas de novatadas y los mecanismos de supervisión en instituciones educativas, luego de recientes denuncias por violencia contra menores en distintos planteles del país. Por ello, las familias demandan que se erradiquen definitivamente estas conductas y se garantice la seguridad de todos los estudiantes.


