La reaparición de espuma contaminante en el río Atoyac, a la altura del Puente de Los Gallos, encendió nuevamente las alertas entre vecinos y ambientalistas. Quienes exigen frenar las descargas que siguen deteriorando el afluente.
La presencia de un extenso manto de espuma contaminante en el río Atoyac volvió a generar preocupación entre habitantes y ambientalistas de Puebla, luego de que este martes se documentara un nuevo episodio de contaminación debajo del Puente de Los Gallos, en la zona de Angelópolis. El fenómeno fue captado en video y difundido en redes sociales, donde usuarios alertaron sobre el deterioro que continúa afectando a uno de los cuerpos de agua más contaminados del país.
Tras la difusión de las imágenes, Agua de Puebla rechazó que la espuma proviniera de sus plantas de tratamiento de aguas residuales. Mediante una comunicado, la concesionaria explicó que este tipo de fenómenos suele originarse por descargas clandestinas, vertimientos de particulares y residuos industriales no autorizados que desembocan en afluentes conectados con el Atoyac. La empresa sostuvo que estas fuentes de contaminación son ajenas a la infraestructura que opera.
Vecinos de la zona señalaron que la aparición de espuma es un problema recurrente, especialmente durante la temporada de lluvias. Cuando el incremento del caudal provoca que los residuos acumulados en el cauce se mezclen y generen grandes concentraciones de espuma. Los habitantes manifestaron su preocupación por el posible impacto ambiental y sanitario, al considerar que el fenómeno refleja la persistencia de contaminantes en el río.
Por su parte, ambientalistas advirtieron que este tipo de espuma puede estar asociada con sustancias químicas nocivas, derivadas de descargas industriales o urbanas sin tratamiento adecuado. Además, señalaron que estos episodios representan un indicador del deterioro que enfrenta la cuenca del Atoyac. Y evidencian que las acciones implementadas hasta ahora no han logrado erradicar por completo las fuentes de contaminación que afectan al afluente.
La contaminación del río Atoyac es una problemática documentada desde hace varios años por instituciones académicas y autoridades ambientales. Las cuales han identificado la presencia de metales pesados, solventes, materia orgánica y otros residuos contaminantes provenientes de actividades industriales y urbanas. Debido a estas condiciones, al afluente lo han catalogado entre los más contaminados de México.
En diciembre de 2023 se informó sobre investigaciones federales dirigidas a decenas de empresas asentadas en la cuenca del Alto Atoyac por presuntas descargas contaminantes. Posteriormente, en marzo de 2024, ambientalistas denunciaron nuevamente la presencia de espuma en el río Alseseca, confirmando que el problema persistía.


