La Fiscalía de Puebla confirmó que el caso de Lidya Valdivia concluyó como una ausencia voluntaria sin embarazo. Analizan posibles consecuencias legales tras movilización social y bloqueos.
A cuatro días de haberse reportado su desaparición, el caso de Lidya Valdivia, joven originaria de Acajete, concluyó oficialmente como una ausencia voluntaria, de acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE). El hecho, que generó atención nacional por un presunto embarazo, quedó marcado por inconsistencias familiares, versiones contradictorias y una narrativa que resultó ser falsa.
La FGE informó que Lidya N., de 28 años, fue localizada sana y salva en Tepetixtla, Estado de México, lo que derivó en la desactivación inmediata de la ficha de búsqueda. Sin embargo, las autoridades advirtieron que el caso no quedará cerrado del todo. Ya que podrían existir consecuencias legales para quienes promovieron información falsa ante las autoridades.
En un comunicado oficial, la Fiscalía confirmó que no existen indicios médicos de un embarazo reciente, validando así investigaciones periodísticas previas que ya advertían irregularidades. Incluso, la familia intentó sostener la versión con ultrasonidos apócrifos y fotografías antiguas, fechadas en julio de 2025, lo que agravó las dudas en torno al caso.
La fiscal Idamis Pastor Betancourt señaló que no se descarta una investigación por el delito de falsedad de declaraciones, tanto contra Lidya Valdivia como contra familiares directos. Esta postura se reforzó tras las contradicciones públicas entre el padre y la pareja sentimental de la mujer. Quienes ofrecieron relatos opuestos sobre los últimos momentos antes de su salida.
Más allá del ámbito legal, el caso tuvo un impacto social negativo, pues derivó en el bloqueo total de la autopista Puebla–Orizaba. Además de la movilización de más de 500 voluntarios y 100 vehículos en brigadas de búsqueda.
Para muchos ciudadanos, el desenlace representó un uso indebido de la solidaridad comunitaria. En un contexto donde Puebla enfrenta casos reales y graves de desaparición, especialmente en el Triángulo Rojo.


