La Central de Abasto vive una crisis de inseguridad: cinco personas asesinadas y robos millonarios en menos de dos años. Conoce el recuento de los hechos violentos que han convertido la zona en un foco rojo.
La Central de Abasto se ha convertido en uno de los puntos más peligrosos de la capital, al registrar seis hechos violentos en menos de dos años, entre ellos asaltos, ejecuciones y robos millonarios. Cinco personas han muerto asesinadas y al menos dos mujeres sufrieron atracos violentos por montos superiores al millón de pesos. Lo que refleja una crisis de seguridad que afecta a locatarios, cargadores y compradores. Los constantes atracos y balaceras han encendido las alarmas entre comerciantes y autoridades.
Según un recuento hemerográfico, cuatro hombres y tres mujeres forman parte de las víctimas de estos ataques registrados entre mayo de 2024 y noviembre de 2025. El primer caso fue el de Yonathan Aguilar, conocido como “Rey Komodo”. Trabajador del mercado y luchador profesional asesinado en mayo de 2024 durante un presunto conflicto pasional.
Su muerte ocurrió en la zona de La Herradura, donde posteriormente se detuvo a uno de los implicados. Este crimen marcó el inicio de una serie de hechos que revelarían un patrón creciente de violencia.
Meses después, los jóvenes Omar Josaphat, de 16 años, y Gerardo Antonio, de 17, desaparecieron tras dirigirse a su empleo como cargadores en la Central. Ambos se hallaron muertos en San Pablo del Monte el 21 de agosto de 2024. Este caso reforzó la preocupación entre los trabajadores, pues la Central de Abasto fue el último lugar donde se les vio con vida. La falta de información sobre los responsables mantiene en incertidumbre a sus familias.
La lista continúa con el asesinato de Norma, una comerciante de 53 años que sufrió agresiones durante un asalto violento en la lateral de la Vía Corta a Santa Ana. Los delincuentes intentaron despojarla del dinero que llevaba consigo, y al resistirse, murió asesinada. Su muerte evidenció la vulnerabilidad de los locatarios frente a grupos delictivos que operan con total impunidad.
El caso más reciente ocurrió dentro de la distribuidora “Corona”. Donde Don Manuel, de 60 años, falleció ejecutado de un disparo en la cabeza mientras trabajaba. Dos sicarios lo sorprendieron y huyeron sin que los detuvieran. Este ataque incrementó el temor entre comerciantes, quienes denuncian la ausencia de vigilancia.
Además, la Central se ha vuelto escenario de robos millonarios a cuentahabientes, cuyas víctimas se han concentrado principalmente mujeres. En septiembre de 2025, una mujer sufrió el despojo de 950 mil pesos tras retirar dinero de una sucursal bancaria. Semanas después, otra mujer se volvió víctima de asalto con violencia y la despojaron de 120 mil pesos tras salir de un BBVA dentro de la misma zona. En ambos casos los delincuentes actuaron con planeación y escaparon sin consecuencias.
Finalmente, la creciente violencia ha convertido a la Central de Abasto en un auténtico foco rojo. Donde la vida cotidiana convive con atracos, asesinatos y la falta de presencia policial efectiva. Locatarios y ciudadanos exigen acciones urgentes para recuperar la seguridad en uno de los mercados más importantes de Puebla.


