Un grupo armado impactó un vehículo contra la fachada del Colegio Azteca, de Culiacán, donde se imparten clases de kínder, primaria y secundaria, y después le prendieron fuego
Un nuevo hecho violento sacudió a Culiacán durante la madrugada, cuando un grupo armado impactó un vehículo contra una cochera lateral y luego incendió la fachada del Colegio Azteca, una institución privada con más de 20 años de trayectoria que atiende a estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. El plantel se ubica en la esquina de Manuel Bonilla y Río Quelite, en la colonia Guadalupe.
El fuego dañó parte del inmueble y obligó a los cuerpos de emergencia a trabajar durante varias horas para controlar las llamas. No hubo personas lesionadas, ya que el ataque ocurrió mientras la comunidad escolar dormía. Sin embargo, la preocupación entre los padres creció de inmediato. Para evitar riesgos, la escuela decidió mover todas sus clases a modalidad en línea y aún no define la fecha de regreso.
El ataque se suma a una serie de hechos violentos registrados en la ciudad. En menos de un mes, un vehículo se incendió frente al mismo colegio y la fachada ya había sido rociada con gasolina sin que el incidente pasara a mayores. El recrudecimiento de la violencia en Culiacán ya suma alrededor de 150 inmuebles atacados, aunque este es el primero que impacta directamente a una institución educativa.
Por ahora, las autoridades no han revelado los motivos del ataque ni el paradero de los responsables.
Otro inmueble incendiado en Colinas de San Miguel
Durante la primera semana de noviembre, otro grupo armado incendió una vivienda en el fraccionamiento Colinas de San Miguel, al sur de la ciudad. El fuego destruyó por completo la casa ubicada en la calle Cerro de La Campana, ya que las llamas se extendieron con rapidez y dañaron la estructura.
Elementos de seguridad y emergencia acudieron al llamado, pero llegaron cuando los agresores ya habían huido. La vivienda quedó consumida por el fuego y se sumó a la larga lista de inmuebles afectados por esta ola de violencia que mantiene en alerta a la capital sinaloense.


