El trabajador grabó el momento en que el paquete estalló a centímetros de su rostro; autoridades investigan qué provocó la explosión
Lo que parecía una entrega común terminó en un fuerte susto para un repartidor de aplicación en el Estado de México, luego de que una bolsa de regalo con flores explotara mientras realizaba el traslado. El hecho ocurrió en calles de Tlalnepantla de Baz y quedó registrado en video por el propio trabajador.
De acuerdo con el relato difundido por el repartidor, inicialmente recibió mediante una aplicación una solicitud para transportar a una persona. Sin embargo, al llegar al punto de recogida, el usuario le explicó que no realizaría el viaje y le pidió trasladar una bolsa de regalo, varias cajas y un arreglo de flores hacia otro domicilio.
El trabajador aceptó el encargo y comenzó el recorrido sin revisar detalladamente el contenido. Mientras avanzaba, las espinas de las rosas comenzaron a incomodarlo, por lo que decidió detenerse para acomodar la bolsa.
El paquete explotó a centímetros de su rostro
Fue entonces cuando ocurrió el momento más peligroso. El repartidor colocó la bolsa sobre el asiento de la motocicleta y, apenas unos segundos después, el paquete explotó a escasa distancia de sus manos y cara. Afortunadamente, el trabajador no sufrió lesiones.
Después del estallido, el hombre revisó los restos y aseguró que encontró un objeto negro conectado a un cable, cuya naturaleza todavía no confirma una autoridad mediante un peritaje público. Por ello, las investigaciones deberán determinar exactamente qué provocó la explosión.
Asimismo, el repartidor buscó apoyo de una patrulla municipal y posteriormente, según reportes, acudió ante las autoridades para entregar información y material relacionado con el servicio. Los videos podrían ayudar a identificar a las personas involucradas en la entrega.
Hasta ahora, las autoridades investigan quién envió el paquete, qué contenía y a quién iba dirigido. Tampoco se ha establecido públicamente si el repartidor era el objetivo o si el encargo tenía otro destinatario.
El caso rápidamente generó reacciones en redes sociales y encendió la conversación sobre los riesgos que enfrentan los repartidores al transportar paquetes cuyo contenido desconocen.


