Cerca de 10 sujetos irrumpieron en un centro religioso de la capital poblana y despojaron a los asistentes de dinero, celulares y objetos de valor.
La inseguridad volvió a golpear un espacio religioso en Puebla. Un comando de aproximadamente 10 hombres armados irrumpió en una iglesia de la capital poblana y sometió a cerca de 20 mujeres y cinco menores de edad durante un asalto registrado la noche del jueves.
De acuerdo con los primeros reportes, el grupo ingresó al templo poco después de las 20:00 horas, cuando varias personas se encontraban dentro de las instalaciones de la Iglesia de Dios, ubicada sobre Circuito Juan Pablo II, en la colonia Residencial Boulevares, entre bulevar Carlos Camacho Espíritu y la 3 Sur.
Los sujetos utilizaron armas de fuego para intimidar a los asistentes y obligarlos a entregar sus pertenencias. Así, el grupo criminal consiguió dinero en efectivo, teléfonos celulares, prendas y otros objetos de valor antes de abandonar el inmueble.
Violencia irrumpe durante una reunión religiosa
El atraco generó momentos de tensión entre los asistentes, especialmente porque entre las personas sometidas se encontraban mujeres y cinco menores de edad. Los delincuentes aprovecharon la concentración de personas para apoderarse de sus pertenencias y después escapar.
Asimismo, el hecho vuelve a encender las alertas sobre la seguridad en espacios donde familias y comunidades se reúnen con fines religiosos. El uso de armas y la presencia de menores elevó la gravedad del episodio, pues los asistentes enfrentaron una situación de riesgo dentro de un lugar destinado a la convivencia y la fe.
Hasta el momento, los reportes sobre el caso se concentran en el asalto y en las características generales del grupo responsable. Las autoridades deberán realizar las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables, establecer su ruta de escape y determinar si existen antecedentes relacionados con otros robos.
Finalmente, el ataque deja nuevamente sobre la mesa la preocupación de los poblanos por la seguridad, incluso en lugares donde las familias buscan reunirse en tranquilidad.


