Las familias de los hermanos fallecidos aseguran que la empresa no ha brindado apoyo económico, legal ni psicológico, pese a que ambos murieron mientras realizaban su jornada laboral.
A más de una semana de la explosión registrada en Geovillas del Sur, las viudas de los hermanos Francisco Isidro Ríos Juárez y Edmundo Ríos Juárez, trabajadores de Global Gas, denunciaron que la empresa las dejó sin respaldo tras la tragedia que cobró la vida de sus esposos. Las afectadas afirmaron que, hasta el momento, no han recibido ayuda económica, acompañamiento legal ni atención psicológica para ellas y sus hijos, a pesar de que la compañía anunció públicamente que apoyaría a los deudos.
Gabriela Guadalupe Benito Rocha, esposa de Francisco Isidro, reveló que la única orientación que recibieron consistió en acudir a la Junta de Conciliación y Arbitraje para iniciar el trámite del finiquito, sin que la empresa reconociera que ambos trabajadores fallecieron mientras cumplían con sus labores. Además, sostuvo que la postura de Global Gas busca deslindarse de cualquier responsabilidad derivada del accidente ocurrido durante el abastecimiento de un tanque de gas en una vivienda de Geovillas del Sur.
Las familias también señalaron que la empresa no cubrió los gastos funerarios. En cambio, el sindicato proporcionó un beneficio para los servicios exequiales, mientras que los familiares desembolsaron alrededor de 40 mil pesos para adquirir los espacios en el panteón.
Siete menores quedaron en la orfandad tras la tragedia
La explosión dejó siete menores de edad sin padre, quienes ahora dependen únicamente de sus madres. Entre ellos se encuentra un niño con autismo, síndrome de Klinefelter y una afección cardiaca, condición que requiere terapias, medicamentos y atención médica permanente. Las viudas lamentaron que tampoco han recibido apoyo psicológico para enfrentar el impacto emocional provocado por el siniestro.
Gabriela Guadalupe Benito Rocha recordó que su esposo trabajaba en Global Gas desde los 16 años y que el día del accidente salió de casa con la promesa de regresar a desayunar después de realizar un servicio. Sin embargo, horas más tarde recibió la noticia de la explosión. Días después también falleció Rosalba, propietaria de la vivienda donde ocurrió el estallido, con lo que el saldo aumentó a tres personas fallecidas. Mientras las investigaciones continúan, las familias insisten en que la empresa cumpla el compromiso de brindar apoyo integral y asuma su responsabilidad frente a una tragedia que cambió sus vidas.


