Millones de estudiantes terminarán clases el 5 de junio; la medida busca proteger a alumnos y reorganizar actividades rumbo a la Copa del Mundo
La Secretaría de Educación Pública (SEP) sorprendió a millones de familias al modificar el calendario escolar 2025-2026 y adelantar el cierre del ciclo educativo. Ahora, las clases concluirán el próximo 5 de junio de 2026, más de un mes antes de la fecha originalmente programada. La decisión ya provocó reacciones entre padres, docentes y estudiantes que ven venir unas vacaciones de verano históricamente largas.
El titular de la SEP, Mario Delgado Carrillo, explicó que el ajuste responde a dos factores clave: la intensa ola de calor prevista para junio y julio, además de la logística que implicará el Mundial 2026 en territorio mexicano. Según la dependencia, el Consejo Nacional de Autoridades Educativas aprobó el cambio por unanimidad.
Además, la SEP aseguró que el recorte no afectará el cumplimiento del plan de estudios. Por ello, las escuelas aplicarán estrategias de reforzamiento académico antes del arranque del siguiente ciclo escolar. Mientras tanto, el personal administrativo continuará labores internas hasta el 12 de junio.
Más descanso, pero también preocupación por rezagos escolares
Aunque muchos estudiantes celebraron el anuncio, especialistas y organizaciones educativas encendieron las alertas ante posibles rezagos académicos. La modificación reducirá alrededor de 39 días efectivos de clases, situación que podría impactar principalmente a alumnos de educación básica.
Por otra parte, la SEP confirmó que maestros regresarán el 10 de agosto para participar en sesiones de Consejo Técnico Escolar. Después, del 17 al 28 de agosto, las escuelas realizarán jornadas de reforzamiento de aprendizajes antes del inicio oficial del ciclo 2026-2027, programado para el 31 de agosto.
El nuevo calendario convierte al verano de 2026 en uno de los más extensos de los últimos años y, al mismo tiempo, coloca sobre la mesa el debate entre proteger la salud de los estudiantes o mantener el ritmo académico tradicional.


