Investigación de la BUAP apuesta por cannabinoides para reducir crisis y mejorar la calidad de vida
La ciencia que se genera en Puebla avanza con paso firme y pone el foco en uno de los trastornos neurológicos más complejos: la epilepsia. Investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) desarrollan un proyecto innovador que analiza el potencial de los cannabinoides como alternativa terapéutica. Este trabajo, liderado por especialistas de la Facultad de Ciencias Biológicas, busca atender una problemática que afecta a millones de personas en el mundo y cerca de 2 millones en México.
Desde esta perspectiva, el equipo científico no solo estudia la enfermedad, sino que también propone soluciones concretas. La epilepsia se origina por descargas neuronales desordenadas, lo que provoca crisis que pueden ir desde pérdida de conciencia hasta movimientos involuntarios severos. En consecuencia, la investigación se enfoca en reducir efectos como la inflamación, el estrés oxidativo y la neurodegeneración, factores que agravan el padecimiento.
Además, el proyecto cobra relevancia al abordar un desafío crítico: alrededor del 30 por ciento de los pacientes no responde a tratamientos convencionales, lo que se conoce como epilepsia farmacorresistente. Frente a este panorama, los científicos de la BUAP exploran compuestos derivados del cannabis que no generan efectos psicoactivos, pero sí podrían ofrecer beneficios clínicos.
Innovación científica con impacto real
Sin embargo, el alcance de esta investigación va más allá del laboratorio. Los especialistas analizan más de 120 compuestos cannabinoides presentes en la planta, con el objetivo de identificar cuáles tienen mayor efecto protector en el cerebro. De esta manera, buscan abrir nuevas rutas para el tratamiento de la epilepsia, especialmente en casos donde los medicamentos actuales no funcionan.
Por otro lado, el estudio también fortalece la formación de estudiantes, quienes participan activamente en el desarrollo científico. Así, la BUAP consolida un modelo educativo donde la investigación se convierte en experiencia real y no solo en teoría.
Finalmente, este esfuerzo refleja una tendencia clara: la universidad pública apuesta por soluciones innovadoras en salud. Con cada avance, la BUAP no solo genera conocimiento, sino que también construye esperanza para quienes viven con epilepsia, demostrando que la ciencia joven puede transformar realidades.


