Proyecto de estudiantes de la BUAP destaca al analizar el impacto social de los títulos de concesión de Conagua en México
El acceso al agua ya no solo preocupa a especialistas; ahora también moviliza a jóvenes universitarios. Estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) lograron destacar en Infomatrix México 2026 con un proyecto enfocado en los títulos de concesión otorgados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), un tema clave para el futuro hídrico del país. Gracias a este trabajo, Owen Germán Díaz López, Miranda Guadalupe Perea Rodríguez y Frida Valeria Montero Cid obtuvieron medalla de plata en la categoría de Divulgación Científica, lo que les aseguró su pase a la etapa nacional.
Desde el inicio, el equipo centró su investigación en explicar cómo funcionan estas concesiones y por qué generan debate. Los títulos de concesión permiten a particulares y empresas usar recursos hídricos, pero también abren cuestionamientos sobre equidad, sostenibilidad y acceso. En consecuencia, los estudiantes decidieron traducir este tema técnico en un lenguaje claro, con el objetivo de acercarlo a la sociedad.
Además, su propuesta resalta un punto crucial: la necesidad de comprender quién controla el agua y bajo qué condiciones. Así, la divulgación científica se convierte en una herramienta para despertar conciencia en un contexto donde el recurso hídrico enfrenta presiones crecientes.
Juventud que cuestiona la gestión del agua
Sin embargo, el impacto del proyecto va más allá de un concurso. La investigación pone sobre la mesa la urgencia de revisar cómo se asignan y supervisan los títulos de concesión en México, especialmente ante escenarios de escasez y cambio climático. Por ello, los estudiantes no solo informan, sino que también invitan a reflexionar sobre el uso responsable del agua.
De igual manera, este logro evidencia que la BUAP impulsa temas de alto impacto social en sus aulas. La participación en Infomatrix México 2026, que se llevará a cabo del 27 al 30 de mayo en la Universidad de Ixtlahuaca, representa una oportunidad para que estas ideas alcancen mayor visibilidad.
Finalmente, el trabajo de estos jóvenes confirma una tendencia clara: la nueva generación no solo estudia problemas complejos, sino que también los comunica y cuestiona. En un país donde el agua define el desarrollo, su voz resulta más relevante que nunca.


