La inflación en México alcanzó 4.59% en marzo, impulsada por el alza en frutas y verduras como jitomate y pepino, suma dos meses por encima del 4%.
La inflación en México continúa presionando el bolsillo de los consumidores al ubicarse en 4.59% anual durante marzo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Este nivel representa el segundo mes consecutivo por encima del 4%, reflejando un entorno económico complejo donde los precios de productos básicos siguen al alza.
El incremento estuvo impulsado principalmente por el rubro de frutas y verduras, que registró un aumento anual de 21.77%. El jitomate y el pepino fueron los productos que más presionaron la inflación, con alzas superiores al 40%, lo que impacta directamente en la canasta básica de los hogares. En mercados, el jitomate incluso superó los 60 pesos por kilogramo, consolidándose como uno de los principales factores inflacionarios.
A nivel mensual, la inflación creció 0.86%, un dato considerablemente alto en comparación con periodos anteriores. Según especialistas como Gabriela Siller, este comportamiento podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco de México, que podría optar por mantener sin cambios la tasa de interés hasta observar una estabilización en los precios de alimentos.
Otros productos que registraron incrementos importantes fueron el limón, la papa y el tomate verde, además del pollo. También se observaron alzas en servicios como la electricidad y el transporte aéreo, este último afectado por el encarecimiento de los combustibles a nivel internacional. Estos factores continúan elevando el costo de vida en diversas regiones del país.
En contraste, algunos productos como el huevo, la carne de cerdo, el frijol y la papaya mostraron reducciones en sus precios. Asimismo, servicios de telecomunicaciones como internet y televisión de paga registraron bajas, lo que ayudó a amortiguar parcialmente el impacto inflacionario.
A nivel regional, estados como Guerrero, Puebla, Tlaxcala, Colima y Morelos presentaron los niveles más altos de inflación. Mientras que Chihuahua, Baja California Sur y Nuevo León se ubicaron por debajo del promedio nacional. El panorama refleja que la inflación sigue siendo un desafío clave para la economía mexicana, con efectos directos en el poder adquisitivo de la población.


