La entidad pasó de cero contagios a 40 casos confirmadosde sarampión y enciende las alarmas epidemiológicas
El sarampión dejó de ser un riesgo lejano en Puebla. En apenas 18 días, la entidad pasó de mantenerse libre de contagios en 2025 a sumar 40 casos confirmados, lo que la colocó en el lugar 13 a nivel nacional, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud estatal al corte del 3 de febrero. Ante este escenario, las autoridades urgieron a la población a reforzar las medidas preventivas para frenar la propagación.
El brote mostró un crecimiento acelerado. El primer caso se confirmó el 17 de enero y correspondió a una mujer de 30 años, catalogada como caso importado. En ese momento, la autoridad descartó transmisión comunitaria. Sin embargo, menos de tres semanas después, los contagios se multiplicaron y encendieron las alertas sanitarias en todo el estado.
Aumentan los contagios
Actualmente, del total de casos, 24 corresponden a mujeres y 16 a hombres. Además, la Secretaría de Salud mantiene 152 casos probables bajo vigilancia epidemiológica, mientras que 58 ya fueron descartados, lo que evidencia un escenario de riesgo creciente.
Además, el brote ya no se limita a una sola zona. Los contagios se detectaron en cinco municipios, entre ellos Puebla capital, San Andrés Cholula, Cuautlancingo y Chignahuapan, regiones con alta movilidad poblacional, lo que incrementa el potencial de propagación.
Otro factor que preocupa a las autoridades es el perfil de las personas contagiadas. A diferencia de otros brotes, el sarampión afecta principalmente a adultos de entre 25 y 49 años, grupo que concentra el 60% de los casos confirmados.
Ante este panorama, el Gobierno del Estado exhortó a completar esquemas de vacunación, reforzar el lavado frecuente de manos, aplicar el estornudo de etiqueta y usar cubrebocas en espacios cerrados o concurridos, especialmente ante síntomas respiratorios.
Finalmente, la autoridad sanitaria pidió evitar la automedicación y acudir de inmediato al centro de salud más cercano ante fiebre, erupciones cutáneas, tos o malestar general. La detección temprana resulta clave para evitar complicaciones y frenar la expansión del brote en Puebla.


