El tirador de la Atlixcáyotl habría realizado ataques desde el asiento del copiloto y con apoyo de un posible cómplice, según información expuesta por el abogado de una víctima.
Rafael, señalado como el presunto tirador de la Atlixcáyotl, habría actuado con la ayuda de un cómplice. Debido a que presuntamente realizaba los disparos desde el asiento del copiloto de un vehículo en movimiento. Así lo dio a conocer el abogado Erick López, representante legal de una posible víctima, luego de revisar información relacionada con las investigaciones que desarrolla la Fiscalía de Puebla.
De acuerdo con el defensor, los datos revisados apuntan a que el presunto agresor viajaba como copiloto mientras otra persona conducía el vehículo. Esta forma de operar abre la posibilidad de que exista un segundo involucrado, cuya identidad y participación todavía no se han establecido. El abogado señaló que, hasta el momento, las investigaciones no han revelado información pública sobre la persona que presuntamente acompañaba al señalado.
Erick López representa a la madre de un niño de ocho años que resultó herido por un proyectil de arma de fuego mientras viajaba con su familia sobre el Periférico Ecológico. El menor sufrió una lesión en la mandíbula durante el ataque registrado el 12 de enero de 2026. La defensa busca establecer quién disparó contra la camioneta. Y determinar si existe alguna relación con otros casos similares reportados en la zona metropolitana de Puebla.
El abogado aclaró que no existe un elemento concluyente que permita afirmar que Rafael fue el responsable de disparar contra el menor. Sin embargo, explicó que tampoco se ha descartado esa posibilidad. Entre los aspectos que analizan se encuentran el presunto modus operandi y el calibre del arma utilizada en los distintos ataques.
Según lo expuesto por López, a Rafael le habrían asegurado armas de calibres .22 y 9 milímetros. El proyectil que lesionó al menor correspondería a un arma calibre 9 milímetros, por lo que la defensa considera necesario comparar los indicios balísticos. Las autoridades deberán determinar mediante peritajes si existe una coincidencia entre el arma utilizada en el ataque y las armas relacionadas con el investigado.
El representante legal también señaló que el empresario español contaría con autorización para portar armas de fuego y con una licencia relacionada con el transporte de armamento. Este tipo de permisos puede estar vinculado con actividades autorizadas, como competencias de tiro o prácticas cinegéticas. Sin embargo, la existencia de una licencia no implica autorización para realizar disparos contra personas o vehículos.
De acuerdo con la información difundida, las autoridades detectaron una camioneta GMC blanca sin placas que presuntamente aparece relacionada con varios de los ataques investigados. El vehículo lo habrían identificado como un posible elemento común dentro de los casos. Aunque la Fiscalía deberá confirmar su participación y establecer quién lo conducía durante cada uno de los hechos.
Erick López se incorporó el 3 de julio a la defensa de la madre del menor y posteriormente se acercó a otras personas que aseguran ser víctimas del presunto tirador. A Rafael se le ha señalado en al menos 13 ataques, aunque algunos afectados no han presentado denuncias por temor a posibles represalias.
El ataque contra el niño ocurrió cuando su madre regresaba a casa junto con sus dos hijos. Al incorporarse al Periférico Ecológico, la mujer escuchó un impacto en una de las ventanas y observó que el menor sangraba por la boca. La bala atravesó la mandíbula del niño, quien recibió atención médica tras la agresión.
La Fiscalía de Puebla mantiene abiertas las investigaciones para determinar si los ataques se encuentran relacionados, identificar al posible conductor y establecer la responsabilidad de cada persona involucrada. Por ahora, la presunta participación de un cómplice y cualquier vínculo con el ataque contra el menor continúan bajo investigación.


