La víctima, originaria de Zacacoapan, se encontró sin vida en los límites con Veracruz tras salir a realizar un servicio de transporte.
En la sierra de Puebla. En la carretera Zacacuapan–Temaxcalapa, municipio de Eloxochitlán, un taxista de 43 años encontró un destino fatal, su cuerpo quedó tendido al interior de la unidad de alquiler tras recibir 23 disparos. Un exceso que habla, más que de un simple homicidio, de un mensaje con tintes de violencia extrema.
El caso ya se está investigado por la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE), que desplegó peritos y elementos de investigación en el punto del ataque. La carretera, por unos minutos, se convirtió en un escenario helado, rodeado de curiosos que miraban con incredulidad el nivel de violencia.
De acuerdo con los primeros reportes, el hombre, quien se desempeñaba como taxista y campesino, había salido de su domicilio en Zacacoapan alrededor de las 10:30 horas para realizar un servicio de transporte, sin precisar el destino ni la identidad de los pasajeros.
Dos horas más tarde, familiares recibieron una llamada en la que se les informaba de un supuesto accidente en Macuiltepec. Al acudir al sitio, confirmaron que se trataba de un homicidio.
Elementos de Seguridad Pública acudieron a la zona junto con paramédicos para atender el asesinato en Macuiltepec, pero el hombre ya no contaba con signos vitales.
Posteriormente, personal de la Fiscalía General del Estado llevó a cabo el levantamiento del cuerpo, que se trasladara al anfiteatro de Tecamachalco para practicar la necropsia de ley.


