El SMN descarta que ambos sistemas impacten directamente el territorio nacional; sin embargo, advierte sobre precipitaciones intensas, vientos fuertes y olas de hasta nueve metros en el Pacífico.
México enfrenta un nuevo desafío meteorológico con el avance de la tormenta tropical Simón, el huracán Trudy y el Frente Frío número 2. Aunque los pronósticos descartan que los dos sistemas tropicales toquen tierra, sus efectos mantienen bajo vigilancia a diversas regiones del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que las principales amenazas incluyen lluvias intensas, fuertes rachas de viento y oleaje elevado. Además, Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del organismo, explicó que Trudy avanzará frente a las costas del Pacífico y podría alcanzar las categorías 3 o 4 de la escala Saffir-Simpson.
De acuerdo con el pronóstico del 15 de octubre, Trudy podría generar olas de entre siete y nueve metros, además de vientos de 63 a 119 kilómetros por hora en zonas costeras de Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.
Frente frío también amenaza con lluvias torrenciales
Por otra parte, Simón permanece prácticamente estacionario y se aproxima a la región de Cabo San Lucas, Baja California Sur. El SMN prevé que alcance vientos de entre 60 y 80 kilómetros por hora durante el sábado, acompañados de fuertes precipitaciones.
Asimismo, las lluvias acumuladas durante tres semanas consecutivas en algunas zonas del Pacífico aumentan la preocupación por posibles inundaciones y deslaves. La saturación del terreno puede incrementar el riesgo de afectaciones en comunidades cercanas a ríos, arroyos y laderas.
A este panorama se suma el Frente Frío número 2, que podría provocar lluvias torrenciales en la Huasteca de San Luis Potosí e Hidalgo, el norte de Puebla y Veracruz. Además, las autoridades mantienen especial atención en Coatzacoalcos ante posibles crecidas de ríos.
Finalmente, Protección Civil recomienda mantenerse informados mediante los avisos oficiales, evitar cruzar corrientes de agua y atender las indicaciones de las autoridades. Aunque Simón y Trudy no tocarían tierra, sus efectos pueden representar un riesgo importante para la población.


