Claudia Sheinbaum defendió la soberanía nacional durante el Desfile del 16 de septiembre y afirmó que México no será colonia ni protectorado de ningún país.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México debe defender su soberanía todos los días y aseguró que el país no volverá a someterse a intereses extranjeros. La mandataria pronunció estas palabras durante la ceremonia por el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México y el posterior Desfile Cívico Militar.
Al acto acudieron integrantes del gabinete legal y ampliado, secretarios de Estado y representantes de los poderes de la Unión. Entre los asistentes estuvieron Hugo Aguilar Ortiz, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Marcelo Ebrard, secretario de Economía, y Raúl Bolaños Cacho Cué, presidente de la Cámara de Diputados.
La presidenta recuerda las intervenciones extranjeras
Durante su discurso, Sheinbaum dedicó una parte importante de su mensaje a recordar las intervenciones extranjeras que México enfrentó después de consumar su Independencia. Señaló que España reconoció la soberanía mexicana hasta 1836, después de que intentara una reconquista en 1829.
La mandataria también recordó la Guerra de los Pasteles contra Francia, ocurrida entre 1838 y 1839, así como la invasión estadounidense de 1846 a 1848. En este último conflicto, México perdió más de la mitad de su territorio, de acuerdo con el recuento histórico presentado durante su intervención.
Asimismo, Sheinbaum evocó la segunda intervención francesa y destacó la resistencia del pueblo mexicano frente a las intervenciones extranjeras. En su discurso también explicó que durante el siglo XIX existieron proyectos políticos distintos que disputaron el rumbo de la nación.
Por un lado, mencionó un proyecto conservador, centralista y monárquico, que respaldó la intervención extranjera y la llegada de Maximiliano de Habsburgo. En contraste, describió un proyecto liberal, republicano y vinculado con la búsqueda de justicia social.
“La soberanía se defiende”
Claudia Sheinbaum señaló que cada generación debe honrar a quienes entregaron su vida por México mediante la defensa de la soberanía y la construcción de una sociedad justa. La presidenta vinculó el legado histórico de la Independencia con los desafíos actuales del país.
Al concluir su mensaje, la mandataria lanzó una declaración sobre la relación de México con otras naciones y sostuvo que el país no aceptará una posición de subordinación extranjera.
Sheinbaum cerró su discurso con la frase: “México no será nunca colonia ni protectorado de nadie”. También afirmó que el país “no se doblega, no se arrodilla” y que “México nunca se vende”, antes de concluir con vivas a la Independencia, la soberanía y México.


