La Casa de Moneda de México anunció el rediseño de las nuevas monedas mexicanas de $1, $2 y $5 pesos, que comenzarán a circular en 2025. El innovador material permitirá ahorrar hasta 400 millones de pesos al año.
La Casa de Moneda de México (CMM) anunció un cambio histórico en la producción de monedas nacionales. A partir de 2025, las denominaciones de $1, $2 y $5 pesos tendrán una nueva composición metálica y un diseño renovado, con el objetivo de ahorrar entre 300 y 400 millones de pesos anuales.
Según la institución, las nuevas monedas estarán elaboradas con acero electrochapado en bronce, un material más económico, duradero y sustentable que la tradicional aleación de bronce-aluminio. Este cambio forma parte de una estrategia nacional 2025–2030 para modernizar la acuñación y garantizar la disponibilidad de efectivo en el país.
Las nuevas monedas mexicanas mantendrá su valor y circulará junto con las actuales, por lo que no será necesario reemplazarlas. Sin embargo, su aspecto será ligeramente distinto y ofrecerá mayor resistencia al desgaste, lo que prolongará su vida útil.
Aunque los pagos digitales y las transferencias electrónicas continúan creciendo, el Banco de México (Banxico) ha proyectado que el efectivo seguirá siendo el medio de pago principal. Se estima que en los próximos años se acuñarán más de 3 mil millones de piezas anualmente para cubrir la demanda nacional.
El uso de efectivo se mantiene fuerte: la base monetaria creció 4% en el último año, lo que demuestra que el dinero físico sigue siendo esencial para la economía mexicana. Finalmente con esta renovación, México busca modernizar su sistema monetario, promover la eficiencia financiera y asegurar que las monedas sigan circulando con fuerza y estabilidad.


