Michail Chkhikvishvili, líder de un grupo neonazi, admitió haber planeado repartir dulces envenenados a niños judíos en Nueva York. Fiscales buscan condena de hasta 18 años por delitos de odio.
El caso de Michail Chkhikvishvili, un joven de 22 años originario de Georgia y líder de un grupo neonazi, ha conmocionado a Estados Unidos tras admitir que planeaba distribuir dulces envenenados a niños judíos en Nueva York.
El acusado, conocido también como “Comandante Carnicero”, se declaró culpable ante un juez federal en Brooklyn por solicitar crímenes de odio y por difundir información para fabricar bombas y ricina. Los fiscales federales confirmaron que solicitarán una sentencia de hasta 18 años de prisión debido a la gravedad del caso.
De acuerdo con las autoridades, Chkhikvishvili encabeza el grupo extremista Culto Asesino Maniaco. Organización que promueve una ideología aceleracionista neonazi y alienta ataques contra minorías raciales, comunidades judías y otros grupos considerados “indeseables”.
Investigaciones federales señalan que sus instrucciones violentas, difundidas en Telegram y en un manifiesto titulado Manual del Odio. Que habrían inspirado asesinatos reales, incluido un tiroteo en Nashville que dejó un joven de 16 años muerto.
El acusado quedó detenido en julio de 2024 en Moldavia y posteriormente extraditado a Estados Unidos. Desde 2022, realizó múltiples viajes a Brooklyn, donde presumía haber agredido a un anciano judío e incitaba a otros seguidores a cometer ataques violentos.
Según documentos judiciales, cuando lo contactó un agente encubierto del FBI, reclutó al oficial para ejecutar un plan en el que un falso Santa Claus repartiría dulces envenenados en escuelas judías.
Durante sus conversaciones con el agente, Chkhikvishvili incluso sugirió enfocarse en “niños judíos muertos”, argumentando que en Brooklyn “los judíos están en todas partes”. Además, expresó que Estados Unidos tiene “gran potencial” para ataques masivos. Debido al acceso a armas de fuego, e insinuó que atacar a personas sin hogar sería “irrelevante” para el gobierno, según los registros judiciales.


