Un microsismo de magnitud 2.3 con epicentro en Coyoacán sorprendió a habitantes de la CDMX. Conoce por qué no sonó la alerta sísmica y qué zonas lo percibieron.
La noche del 10 de noviembre, un microsismo de magnitud 2.3 con epicentro en la alcaldía Coyoacán sorprendió a los habitantes de la Ciudad de México. De acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (SSN), el movimiento ocurrió a las 20:36 horas, siendo perceptible también en Benito Juárez y Miguel Hidalgo.
Según reportó SkyAlert, el epicentro se localizó cerca del cruce de Río Churubusco y Canal de Miramontes, una zona donde se han registrado otros movimientos similares en los últimos meses. Aunque el sismo fue de baja magnitud, varios usuarios en redes sociales afirmaron haber sentido un leve movimiento acompañado de un sonido subterráneo.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRyPC) confirmó que no se registraron daños ni emergencias y que las Unidades de Protección Civil de las alcaldías involucradas se mantienen en comunicación constante.
Uno de los temas más comentados fue por qué no se activó la alerta sísmica. Según el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES), el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) no se activa cuando los sismos tienen epicentro dentro de la CDMX, debido a que las ondas sísmicas llegan demasiado rápido para que se emita una advertencia anticipada.
Además, la alerta solo se activa cuando el movimiento supera ciertos niveles de energía o se origina en zonas alejadas como la Brecha de Guerrero, donde sí hay tiempo de reacción.
Este evento se suma a una serie de microsismos recurrentes en la zona centro y sur de la capital, los cuales, aunque de baja intensidad, continúan generando inquietud entre los habitantes.


