México derrotó 3-0 a Chequia y consiguió una marca histórica al finalizar la fase de grupos del Mundial 2026 con tres victorias en tres partidos. El Tricolor avanzó invicto a los dieciseisavos de final.
La Selección Mexicana escribió una página inédita en su historia mundialista al derrotar 3-0 a Chequia y completar una fase de grupos perfecta en la Copa del Mundo 2026. Con tres victorias en tres partidos, el equipo dirigido por Javier Aguirre cerró como líder absoluto del Grupo A. Y avanzó a los dieciseisavos de final con nueve puntos. Una marca nunca antes conseguida por el Tricolor en una justa mundialista.
Aunque el marcador final reflejó contundencia, el encuentro comenzó con dificultades para el conjunto mexicano. Chequia, obligada a sumar para mantener vivas sus aspiraciones, tomó la iniciativa desde los primeros minutos y dominó la posesión del balón. México se vio obligado a replegar líneas y apostar por el contragolpe, en lo que fue uno de sus inicios más complicados durante la fase de grupos.
El equipo europeo generó las primeras aproximaciones de peligro, aprovechando algunas imprecisiones mexicanas en la salida. Sin embargo, la falta de contundencia de los checos permitió que el marcador permaneciera sin movimiento. Poco a poco, el Tricolor comenzó a equilibrar las acciones y encontró mejores sensaciones ofensivas gracias a las intervenciones de Roberto Alvarado, Gilberto Mora y Julián Quiñones.
La historia cambió por completo en la segunda mitad. Al minuto 54, Mateo Chávez protagonizó una gran jugada individual por el sector izquierdo, ingresó al área y definió con precisión para abrir el marcador. El gol liberó la presión del equipo mexicano y transformó el desarrollo del encuentro.
Apenas siete minutos después, Julián Quiñones aprovechó una serie de rebotes dentro del área para empujar el balón al fondo de las redes y colocar el 2-0. En cuestión de minutos, México pasó de sufrir el control del partido contra Chequia a dominarlo completamente. Impulsado también por el respaldo de más de 80 mil aficionados que abarrotaron el Estadio Azteca.
Con la ventaja asegurada, Javier Aguirre realizó modificaciones estratégicas para administrar el esfuerzo físico de sus jugadores. Ingresaron futbolistas como Santiago Giménez, Obed Vargas y Álvaro Fidalgo, quien terminaría siendo protagonista en el cierre del encuentro.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el ingreso de Guillermo Ochoa al minuto 77. El histórico guardameta recibió una ovación de los aficionados, quienes reconocieron su trayectoria y legado con la Selección Mexicana en los Mundiales.
Ya en la recta final, Álvaro Fidalgo puso el broche de oro a la actuación mexicana al marcar el tercer gol de la noche. Con el 3-0 definitivo, el Tricolor selló una actuación histórica y confirmó su gran momento futbolístico en la Copa del Mundo.
México no solo consiguió el liderato de su grupo, sino que también alcanzó por primera vez un paso perfecto en una fase de grupos mundialista. Consolidándose como uno de los equipos más sólidos del torneo y alimentando la ilusión de millones de aficionados de cara a la fase de eliminación directa.


