Las intensas lluvias dejaron severos daños en el Paseo de San Francisco, donde comerciantes, ciudadanos y personal del Gobierno del Estado trabajaron desde temprana hora para rescatar vehículos, limpiar negocios y retirar toneladas de agua.
San Francisco despierta entre lodo, vehículos atrapados y comercios afectados
Las consecuencias de la histórica tromba que azotó la ciudad de Puebla durante la tarde y noche del domingo quedaron al descubierto desde las primeras horas de este lunes. La zona del Paseo de San Francisco registró algunas de las afectaciones más severas, con al menos seis automóviles atrapados en el estacionamiento subterráneo, locales completamente inundados y daños visibles en el histórico Puente de Bubas.
Desde muy temprano, comerciantes, ciudadanos y personal del Gobierno del Estado de Puebla comenzaron las labores de limpieza y desazolve. Con el apoyo de motobombas, cubetas y equipo especializado, los trabajadores extrajeron el agua acumulada para facilitar el rescate de los vehículos que permanecían parcialmente sumergidos en el estacionamiento del complejo comercial.
La fuerza de la corriente también alcanzó el Puente de Bubas, uno de los sitios turísticos más representativos del Centro Histórico de Puebla, donde el nivel del agua provocó la ruptura de cristales y afectaciones en su acceso, además de inundar comercios instalados en la zona.
Continúan las labores de recuperación tras la emergencia
Mientras avanzaban los trabajos de limpieza, los propietarios de diversos establecimientos retiraban agua, lodo y mobiliario dañado con el objetivo de reanudar actividades lo antes posible. Al mismo tiempo, brigadas estatales mantuvieron las maniobras para disminuir el nivel del agua y prevenir nuevos riesgos en el inmueble.
La emergencia también evidenció la vulnerabilidad de distintos puntos de la capital poblana. De acuerdo con los reportes oficiales, la tromba rebasó la capacidad del sistema de drenaje pluvial y provocó inundaciones en vialidades como el Boulevard Héroes del 5 de Mayo, la 2 Oriente, Juan de Palafox y Mendoza, Los Sapos, así como en el entorno del Puente de Bubas y el Centro Histórico, donde vehículos quedaron varados y varias personas requirieron apoyo de los cuerpos de emergencia.
Aunque las labores de recuperación continúan, la imagen que dejó San Francisco refleja la magnitud de una tormenta que transformó calles, estacionamientos y espacios turísticos en zonas de desastre, además de recordar la importancia de fortalecer la infraestructura pluvial para reducir el impacto de futuras lluvias extraordinarias.


