La rectora de la BUAP subraya que los avances médicos requieren años de preparación, colaboración interdisciplinaria y una sólida formación en ciencia básica.
La ciencia no produce resultados de un día para otro. Detrás de cada innovación médica existen años de estudio, experimentación y trabajo en equipo. Con este mensaje, la rectora de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Lilia Cedillo Ramírez, destacó la importancia de la investigación científica durante la Primera Jornada de Innovación Académica del Posgrado: Educación, Investigación y Simulación Inteligente, organizada por la Facultad de Medicina.
Durante su conferencia titulada “Pandemia por COVID-19 y medicina traslacional”, Cedillo enfatizó que la investigación científica requiere preparación, perseverancia y colaboración. Asimismo, explicó que los avances médicos surgen de la participación conjunta de especialistas de distintas disciplinas, quienes aportan conocimientos para resolver problemas de salud.
La pandemia evidenció el poder de la colaboración científica
Por otra parte, la rectora recordó que la pandemia de COVID-19 demostró la importancia del trabajo multidisciplinario frente a las emergencias sanitarias. Médicos, epidemiólogos, biólogos moleculares, inmunólogos y especialistas en biotecnología unieron esfuerzos para comprender el comportamiento del virus y desarrollar soluciones.
Además, Cedillo explicó que las enfermedades infecciosas emergentes pueden relacionarse con las actividades humanas que alteran los ecosistemas y favorecen el contacto entre microorganismos, animales y personas.
También abordó los distintos niveles de gravedad que puede provocar una infección, pues factores como la edad, la respuesta inmunológica y las enfermedades crónicas influyen en la evolución de cada paciente.
Finalmente, destacó las medidas preventivas y el desarrollo de vacunas contra el COVID-19. En este contexto, reconoció la aportación de Katalin Karikó a la investigación del ARN mensajero, trabajo que contribuyó al avance de esta tecnología y al Premio Nobel de Medicina 2023, compartido con Drew Weissman.
Con este mensaje, Cedillo reafirmó que la ciencia básica constituye el punto de partida para impulsar innovaciones médicas y proteger la salud pública.


