Julio César, desaparecido en 2019, viaja a Guerrero para reunirse con su familia tras 6 años en SEMEFO de Puebla

Gracias al Programa de Identificación de Huellas Dactilares en Puebla, lograron entregar a su familia el cuerpo de Julio César, un joven de Guerrero desaparecido en 2019.

Después de seis años de permanecer sin identificar en el SEMEFO de Puebla, el cuerpo de Julio César, un joven originario del estado de Guerrero, finalmente se reconoció y se entregó a su familia.

Gracias al Programa de Identificación de Huellas Dactilares, impulsado en coordinación con la ONU, los restos del joven de 23 años pudieron exhumarse del panteón de La Piedad, para posteriormente trasladarlos a su comunidad para darle sepultura digna.

La Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó que este avance forma parte de una estrategia para devolver identidad a más de 400 personas en calidad de desconocidas. De los 443 cuerpos digitalizados, ya se han identificado 220 cadáveres. Aunque solo 60 se han reclamado y apenas seis se han entregado formalmente a sus familias. El proceso lo han reportado como lento, debido al protocolo, que exige agendar una cita personalizada para garantizar un trato digno a los deudos.

El caso de Julio César, quien murió en circunstancias violentas según la FGE, fue uno de los primeros resueltos en esta nueva etapa del programa. El Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) continúa promoviendo que los familiares de personas desaparecidas ingresen al portal oficial de la Fiscalía.

Donde pueden consultar el carrusel fotográfico de personas identificadas, y llenar un formulario para solicitar el reconocimiento de los restos. Este esfuerzo no solo ha ayudado a identificar a personas poblanas, sino también a víctimas de otros estados como Guerrero, Chiapas o Veracruz. Que fueron localizadas en fosas comunes o cámaras frías del centro de resguardo.

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Melisa Carillo

Estudió Comunicación en la BUAP, ha trabajado en medios como Alcance Diario y Diario Cambio

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