Ciudadanos, policías, bomberos y personal de Protección Civil unieron esfuerzos para rescatar a familias atrapadas por la histórica tromba que golpeó la capital poblana y dejó una víctima mortal, daños materiales y escenas de solidaridad.
La devastadora tromba provocada por la Onda Tropical 12 convirtió varias zonas de Puebla capital en escenarios de emergencia. Sin embargo, mientras el agua cubría calles, vehículos y viviendas, decenas de personas decidieron actuar. Ciudadanos, elementos de la Policía Estatal, Policía Municipal, Bomberos y Protección Civil Municipal arriesgaron su integridad para rescatar a quienes quedaron atrapados por las inundaciones.
Uno de los puntos más críticos apareció en el paso a desnivel del Boulevard 5 de Mayo, a la altura del Boulevard Vicente Suárez, donde automovilistas quedaron completamente rodeados por el agua. En ese lugar, civiles improvisaron cadenas humanas, mientras policías colocaron una escalera de aluminio y cuerdas desde la 2 Norte para crear una ruta segura que permitió evacuar a varias personas con vida.
Rescate, pérdidas y una ciudad marcada por la tragedia
Al mismo tiempo, Bomberos y Protección Civil Municipal trabajaron durante horas para retirar vehículos, atender llamados de auxilio, cerrar vialidades y proteger a la población. Además, personal de emergencias alertó oportunamente sobre el riesgo de desbordamiento del Vaso Regulador Puente Negro, lo que permitió cerrar la circulación sobre la Diagonal Defensores de la República antes de que el agua alcanzara niveles críticos.
Pese a la respuesta de los cuerpos de emergencia y de la ciudadanía, la tormenta cobró la vida de Margarita, de 53 años, quien murió tras la caída de un árbol sobre un automóvil que circulaba por la Recta a Cholula. Asimismo, las colonias Lomas 5 de Mayo, Belisario Domínguez, Cuauhtémoc y Santa Margarita, junto con vialidades como el Boulevard 5 de Mayo, Paseo de San Francisco y Boulevard Vicente Suárez, registraron severas afectaciones.
La jornada del 28 de junio dejó pérdidas materiales y una profunda huella entre cientos de familias. No obstante, también recordó que, en los momentos más difíciles, la solidaridad de personas anónimas puede marcar la diferencia entre la tragedia y la esperanza.


