Harvard enfrenta al gobierno de Trump por recorte de fondos y la libertad académica

La Universidad de Harvard apela libertad académica ante el gobierno de Trump por recorte de más de millones de dólares.

La Universidad de Harvard compareció esta semana ante un tribunal federal en el marco de una disputa legal contra la administración de Donald Trump, que le recortó 2,600 millones de dólares en fondos federales para investigación.

Autoridades académicas argumentan que la ilegalidad de esta medida, que ven como una represalia directa ante su negativa de cumplir con exigencias impuestas por el gobierno. Relacionadas con el combate al antisemitismo en el campus.

Durante la audiencia, el abogado de Harvard, Steven Lehotsky, señaló que los recortes buscan controlar el funcionamiento interno de la institución. Advirtió que, de mantenerse, la medida podría dañar carreras académicas, cerrar laboratorios y poner fin a cientos de proyectos de investigación. La jueza Allison Burroughs, quien preside el caso, cuestionó la falta de pruebas y procedimientos del gobierno para justificar los recortes.

Por su parte, el abogado gubernamental Michael Velchik defendió la autoridad del Ejecutivo para cancelar contratos con instituciones que no sigan sus políticas. Afirmó que el gobierno busca proteger a estudiantes y profesores judíos, negando cualquier ánimo de represalia. Sin embargo, Harvard sostiene que el gobierno no ha demostrado cómo cortar fondos a investigaciones médicas contribuye a combatir el antisemitismo.

El conflicto se remonta a una carta enviada en abril por un grupo de trabajo federal, en la que se exigían cambios drásticos en las políticas de admisión, libertad de expresión y diversidad ideológica. La negativa de Harvard a cumplir estas demandas desató una serie de sanciones, incluyendo la congelación de subvenciones y la cancelación de contratos.

Harvard, con un fondo de dotación de 53 mil millones de dólares, ha comenzado a autofinanciar parte de su investigación. Pero advierte que no puede cubrir la totalidad del recorte. La decisión judicial podría sentar un precedente para el futuro de la educación superior en Estados Unidos.

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Melisa Carillo

Estudió Comunicación en la BUAP, ha trabajado en medios como Alcance Diario y Diario Cambio

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