La Guardia Nacional negó haber golpeado al profesor de la IBERO Puebla, Leonardo Barrios, y aclaró que su detención en el aeropuerto de Nuevo León fue por alterar el orden público.
La Guardia Nacional (GN) desmintió públicamente las acusaciones realizadas por Leonardo Barrios, docente de la Universidad Iberoamericana Puebla. Quien aseguró haber sufrido agresiones por elementos federales durante su detención en el Aeropuerto Internacional de Nuevo León.
A través de un comunicado oficial, la corporación sostuvo que el catedrático no recibió alguna agresión física. Y que su arresto se derivó de una conducta considerada agresiva y de la alteración del orden público.
De acuerdo con la versión oficial, la detención ocurrió el 31 de diciembre de 2025, luego de que agentes del Instituto Nacional de Migración solicitaran apoyo a la Guardia Nacional. Según el reporte, el docente presentaba una actitud hostil. Se negaba a acatar instrucciones y provocaba disturbios dentro de la terminal aérea, situación que obligó a la intervención de las autoridades federales.
Las declaraciones de la GN se dieron un día después de que Leonardo Barrios ofreciera su testimonio a medios de comunicación. En el que relató que durante su estancia de dos semanas en Nuevo León sufrió golpes a manos de agentes, señalando que incluso habría sufrido fracturas en tres costillas. Sin embargo, la autoridad negó categóricamente esta versión y aseguró que no existen pruebas médicas que respalden dichas lesiones.
En el comunicado, la Guardia Nacional detalló que Barrios estuvo puesto a disposición del Juez Cívico en el Centro de Justicia de Apodaca, donde permaneció 36 horas detenido. Durante ese proceso, se le practicó una evaluación médica por un médico legista municipal. Quien dejó constancia de su estado físico sin detectar fracturas ni lesiones visibles.
Asimismo, la GN informó que el 16 de enero, cuando al docente lo localizaron autoridades estatales en un anexo. Nuevamente se le realizaron exámenes médicos por parte del Servicio Médico Forense, los cuales tampoco arrojaron evidencia de lesiones físicas. Con ello, la corporación reiteró que no hubo uso excesivo de la fuerza, y defendió la actuación de sus elementos conforme a los protocolos establecidos.


