La captura en Mexicali reaviva la disputa por el control del CJNG tras la muerte de su líder histórico
Un operativo de seguridad en Mexicali, Baja California, colocó nuevamente al crimen organizado en el centro del debate nacional. Autoridades estatales detuvieron a Ángel Javier “N”, alias “El Doble R”, un presunto operador criminal relacionado con ataques violentos y la quema de vehículos en la región. La captura generó impacto inmediato, ya que algunos reportes lo vinculan con estructuras cercanas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El arresto ocurrió el 11 de marzo, cuando fuerzas de seguridad interceptaron al sospechoso afuera de una vivienda ubicada en la colonia Flores Magón, al oriente de Mexicali. De acuerdo con las investigaciones, el detenido enfrenta acusaciones por homicidio, robo con violencia y actos considerados terroristas, además de su presunta participación en disturbios registrados en febrero en la ciudad.
Las autoridades lo señalan como posible autor intelectual de bloqueos e incendios de vehículos ocurridos tras un periodo de alta tensión provocado por operaciones contra el narcotráfico en el país. Los hechos incluyeron ataques coordinados que generaron alarma entre la población y obligaron a reforzar la seguridad en distintos municipios de Baja California.
Confusión por el alias y la lucha por el control criminal
Tras la detención surgió una fuerte confusión mediática. Diversos reportes mezclaron la identidad del detenido con Ricardo Ruiz Velasco, otro personaje conocido también como “El Doble R”, quien figura entre los posibles líderes que podrían disputar el control del CJNG tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
Sin embargo, las autoridades aclararon que se trata de personas distintas, aunque ambos utilizan el mismo alias dentro del mundo criminal. La coincidencia generó especulaciones sobre el futuro del cártel, especialmente en un contexto marcado por reacomodos internos y disputas por territorios estratégicos.
La caída del líder histórico del CJNG en febrero de 2026 provocó un reordenamiento dentro de la organización, lo que abrió la puerta a posibles luchas internas por el poder.
En este escenario, la detención del llamado “Doble R” representa un golpe operativo para las autoridades. No obstante, analistas advierten que la estructura del narcotráfico suele reorganizarse rápidamente, por lo que la disputa por el liderazgo y el control de plazas podría intensificarse en los próximos meses.


