Tras cuatro días resistiendo dentro de su oficina de la SEP, recibe el documento que formaliza su remoción
La saga que mantuvo a toda la comunidad educativa y política pendiente llegó a un desenlace este martes. Marx Arriaga Navarro, exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, salió finalmente de las oficinas tras recibir el oficio oficial que confirma su destitución, luego de permanecer cuatro días atrincherado dentro de la dependencia.
Desde el pasado viernes, Arriaga se rehusó a dejar su despacho en la Ciudad de México hasta que la Secretaría le entregara por escrito la notificación que formalizara su salida del cargo. Aunque en los primeros días alegó que no había recibido el documento, este martes finalmente se lo entregaron y con ello terminó su resistencia.
Durante esa espera, el ahora exfuncionario mantuvo un discurso firme: insistió en que su permanencia no respondía a una lucha por el puesto, sino por los principios pedagógicos que impulsó durante su gestión. Además, recibió muestras de apoyo de colaboradores que coreaban consignas a su favor, lo que añadió una dimensión social al conflicto.
Al abandonar el edificio, Arriaga fue reemplazado oficialmente en la Secretaría por una nueva dirección en Materiales Educativos, lo que marca un cambio claro en la estrategia educativa del gobierno.
Este episodio no solo cerró un capítulo dentro de la SEP, sino que también abrió un debate intenso sobre la gestión de los materiales educativos, la legalidad de las notificaciones y la resistencia de funcionarios frente a decisiones administrativas importantes. La salida de Arriaga marca un antes y un después en la política educativa reciente.


