Nuevos testimonios revelan los antecedentes de Ángel “N”, investigado por el asesinato de sus padres en Momoxpan. Personas cercanas aseguran que enfrentó problemas de adicción, lo descalificaron de una competencia de fisicoculturismo y estuvo en rehabilitación.
Las investigaciones por el doble homicidio ocurrido en Santiago Momoxpan, San Pedro Cholula, continúan mientras salen a la luz nuevos antecedentes sobre la vida de Ángel “N”, quien permanece detenido como presunto responsable del asesinato de sus padres y de las lesiones provocadas a un menor de edad. Personas cercanas a la familia señalaron que, en los meses previos a la tragedia, el hombre habría experimentado un deterioro físico y emocional relacionado con el consumo de sustancias y diversos problemas personales. Estas versiones forman parte de testimonios recabados por allegados y no constituyen conclusiones oficiales de la investigación.
De acuerdo con personas que conocían al hoy detenido, Ángel “N” comenzó a consumir esteroides anabólicos y otras sustancias con el propósito de mejorar su rendimiento en competencias de fisicoculturismo. Con el paso del tiempo, afirman que este consumo habría evolucionado hacia el uso de drogas ilícitas, entre ellas el cristal. Hasta el momento, la Fiscalía no ha establecido oficialmente que el consumo de sustancias esté relacionado con el crimen.
Quienes convivieron con él señalaron que desde la infancia estuvo vinculado al deporte, impulsado por sus padres, Ángel Ponciano y Luz María Morales. Quienes lo apoyaron en distintas competencias deportivas. Sin embargo, aseguran que su comportamiento comenzó a cambiar conforme aumentó su participación en el fisicoculturismo competitivo.
Uno de los episodios que, según estos testimonios, marcó un punto de quiebre ocurrió en mayo. Cuando Ángel “N” participó en el certamen Mr. Fitness Puebla y presuntamente fue descalificado por el uso de sustancias prohibidas, conforme a las reglas de la competencia. Personas allegadas sostienen que ese hecho representó un fuerte impacto emocional para él y que, a partir de entonces, mostró mayor inestabilidad. Hasta el momento, los organizadores del evento y las autoridades no han emitido información oficial adicional sobre este episodio.
Las versiones también indican que el gimnasio donde trabajaba como entrenador le habría solicitado cumplir con diversas disposiciones internas relacionadas con su desempeño y condición física. Posteriormente, habría dejado de laborar en ese establecimiento. De acuerdo con los testimonios difundidos, la familia intervino para buscar apoyo profesional ante los cambios de conducta que observaban en el joven.
Según personas cercanas, los familiares decidieron ingresarlo a un centro de rehabilitación, donde permaneció internado durante varios días. Tras obtener su alta, habrían transcurrido aproximadamente dos semanas antes de que ocurrieran los hechos investigados por las autoridades. Asimismo, algunas versiones señalan que el detenido responsabilizaba a determinadas personas de haber intervenido para su ingreso al centro de rehabilitación. Sin embargo, estos señalamientos no han sido confirmados oficialmente por la Fiscalía y forman parte de los testimonios recopilados.
En redes sociales, Ángel “N” proyectaba la imagen de un entrenador dedicado al deporte y a la promoción de hábitos saludables. No obstante, personas que convivieron con él afirman que también enfrentaba dificultades personales que no eran visibles públicamente. Algunos excompañeros manifestaron su sorpresa por lo ocurrido y recordaron que, en distintas ocasiones, observaron cambios en su comportamiento que atribuyeron a problemas emocionales.
La Fiscalía de Puebla mantiene abierta la carpeta de investigación para esclarecer el doble homicidio registrado en el fraccionamiento Fuentes del Camino Real, en Santiago Momoxpan. Ddonde perdieron la vida los padres del detenido y un menor de edad resultó lesionado.


