Una madre de familia denunció el robo de autopartes y pertenencias en el estacionamiento del salón KUUKI, sobre la Recta a Cholula. La víctima aseguró que presenció el atraco frente a sus hijos sin que el personal de seguridad interviniera.
Lo que se una noche de celebración terminó convirtiéndose en una experiencia traumática para una madre de familia, quien denunció que delincuentes desvalijaron su camioneta en el estacionamiento del salón de fiestas KUUKI, sobre la lateral de la Recta a Cholula, mientras ella regresaba al auto acompañada de sus dos hijos. La afectada aseguró que observó el robo en tiempo real, pero decidió no intervenir para no poner en riesgo la integridad de los menores.
De acuerdo con su testimonio, los hechos ocurrieron la noche del viernes, alrededor de las 20:00 horas, cuando concluyó el evento al que asistió. Al dirigirse al estacionamiento, descubrió que un automóvil se encontraba junto a su camioneta y que varios sujetos retiraban autopartes y pertenencias del vehículo. La mujer explicó que quedó paralizada ante la situación.
“Nadie debería vivir la impotencia de ver cómo le roban frente a sus propios ojos, con sus hijos al lado, sintiendo que cualquier intento por defenderse podría poner en riesgo la vida de quienes más ama”, expresó la afectada al relatar el momento que vivió durante el atraco.
La denunciante aseguró que durante el robo se encontraba presente un guardia de seguridad identificado como Carlos. Quien presuntamente observó lo que ocurría sin intervenir ni solicitar apoyo para impedir el delito. Debido a esta situación, la víctima manifestó sus dudas sobre la actuación del vigilante y pidió que las autoridades investiguen si existió alguna posible omisión o vínculo con los responsables del robo.
Los delincuentes lograron apoderarse de tres llantas de la camioneta, rompieron uno de los cristales y abrieron la cajuela para sustraer diversas compras que la mujer acababa de realizar. Entre los objetos robados se encontraban un vestido, zapatos y accesorios adquiridos para la graduación de su hijo, ceremonia que se celebraría al día siguiente.
La víctima explicó que los responsables no alcanzaron a llevarse la cuarta llanta. Ya que al verla acercarse junto con sus hijos abandonaron el gato hidráulico que utilizaban para desmontar el vehículo. Y escaparon de inmediato en el automóvil en el que llegaron al estacionamiento.
Tras el robo, la mujer aseguró que no recibió apoyo ni una respuesta favorable por parte del personal de seguridad ni de la administración del salón de fiestas. Según su versión, tampoco obtuvo una solución respecto a los daños ocasionados a su camioneta. Pese a que el establecimiento ofrece un área de estacionamiento utilizada por los asistentes a los eventos.


