Una mujer denunció negligencia médica tras la muerte de su bebé en el Hospital Carmen Serdán del IMSS en Puebla. La menor tenía un diagnóstico fetal.
Una familia denunció una presunta negligencia médica tras la muerte de una bebé en el Hospital General de Zona 36 Carmen Serdán del IMSS, en Puebla. La madre, identificada como Josefina, tenía 39 años cuando ingresó al nosocomio el 13 de mayo de 2026. En ese momento cursaba la semana 31 de gestación y contaba con un diagnóstico prenatal realizado por especialistas privados. Los médicos habían detectado atresia esofágica fetal desde aproximadamente la semana 21 del embarazo.
De acuerdo con la información difundida por El Financiero, la atresia esofágica fetal representaba una condición que requería atención especializada para la bebé después del nacimiento. La anomalía impide el funcionamiento normal del esófago y puede dificultar el paso de líquidos hacia el aparato digestivo. La familia consideraba necesario que el nacimiento ocurriera en un hospital equipado con cirugía pediátrica neonatal y una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.
La bebé murió antes de recibir atención quirúrgica
Según el relato difundido por el medio, la intervención médica necesaria para atender la condición de la bebé no llegó a realizarse antes de su fallecimiento. Josefina permaneció hospitalizada en el Carmen Serdán y, el 18 de mayo, los médicos confirmaron la muerte de la bebé dentro del vientre materno. La familia cuestionó entonces si el hospital contaba con las condiciones necesarias para atender un embarazo con estas características. A partir de este hecho, los afectados señalaron una posible negligencia médica que deberá ser investigada por las autoridades competentes.
La madre también contaba con un estudio genético realizado a partir del líquido amniótico. De acuerdo con la información publicada, el análisis descartó alteraciones cromosómicas patogénicas y reportó un cariotipo femenino normal de 46,XX. Este resultado indicó que la bebé presentaba un conjunto cromosómico femenino sin las alteraciones analizadas en el estudio. La familia utiliza estos elementos para cuestionar las circunstancias que rodearon la atención médica durante la hospitalización.
Josefina cuestionó la atención recibida
Además de señalar la presunta falta de atención especializada, Josefina cuestionó las condiciones que enfrentó durante su estancia en el Hospital Carmen Serdán. Según su testimonio, atravesó periodos prolongados de ayuno y experimentó debilidad física durante la hospitalización. También señaló problemas relacionados con la comunicación de información médica entre los distintos turnos del personal. La paciente permaneció en el hospital hasta el 21 de mayo, cuando finalmente recibió el alta médica.
El caso cobró relevancia después de que la periodista Lourdes Mendoza difundiera cuestionamientos sobre la atención del Instituto Mexicano del Seguro Social en Puebla. La comunicadora también dirigió críticas al entonces director general del organismo, a partir de los señalamientos realizados por la paciente. La denuncia abrió nuevamente el debate sobre la atención obstétrica, la disponibilidad de especialistas y la capacidad hospitalaria para atender embarazos de alto riesgo.
IMSS Puebla no ha fijado postura sobre el caso
Hasta el momento, de acuerdo con la información proporcionada, el IMSS en Puebla no ha emitido públicamente una postura sobre los señalamientos de la familia. Tampoco se ha informado sobre una resolución derivada de una investigación institucional o administrativa relacionada con el fallecimiento de la bebé. Por ello, las acusaciones de negligencia permanecen como señalamientos de la familia y deberán sustentarse mediante las investigaciones correspondientes.
Josefina decidió hacer público su caso para honrar la memoria de su hija y buscar que otras familias no atraviesen una experiencia similar. La denuncia también pone sobre la mesa la importancia de garantizar atención médica especializada cuando los médicos detectan condiciones fetales que requieren intervención inmediata. Corresponderá a las autoridades determinar si existieron fallas en la atención y, en caso de comprobarse alguna irregularidad, establecer las responsabilidades correspondientes.


