Cuatro jóvenes de Cinematografía realizaron “La otra pirámide de Cholula”, un documental que busca visibilizar la contaminación y llevar la voz de los habitantes a festivales de cine
El talento universitario encontró una nueva forma de contar las problemáticas sociales. Cuatro estudiantes de la Licenciatura en Cinematografía de la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales (ARPA) de la BUAP realizaron el documental “La otra pirámide de Cholula”, un cortometraje que pone el foco en la lucha de pobladores afectados por la contaminación de su localidad.
Luis Alonso Velasco Hernández, Diego Vega Zenteno, José Eduardo Leyva Martínez y José Raúl Callejas Román asumieron distintas tareas para construir esta producción. Velasco Hernández dirigió, escribió el guion y editó el proyecto, mientras Vega Zenteno trabajó como fotógrafo y Leyva Martínez se encargó del sonido. Además, los cuatro participaron como productores.
De esta manera, el proyecto combina creatividad, compromiso social y formación profesional. Los jóvenes buscan que la problemática ambiental de Cholula alcance nuevos públicos, especialmente a través de festivales cinematográficos nacionales.
Una historia universitaria que ya llega a festivales
El equipo desarrolló el documental con las compañías Gangas Films y Gubidxacine. Asimismo, durante la posproducción, ARPA facilitó equipo e instalaciones para elevar la calidad del filme y prepararlo para su exhibición en cines. La música original pertenece a Mobygratis y a la Unión de Pueblos Cholultecas.
Además, “La otra pirámide de Cholula” ya comenzó su recorrido fuera de las aulas. El documental se estrenó en la edición 14 de DOQUMENTA Festival Internacional de Cine y Narrativas de No Ficción, en Querétaro, y posteriormente llegó al Festival Cine al Margen, realizado en Ciudad de México.
Actualmente, el público puede disfrutarlo gratuitamente en la plataforma Nuestro Cine. Por otra parte, antes de concluir 2026, la producción tendrá nuevas proyecciones en festivales nacionales, lo que permitirá ampliar el alcance de esta historia y demostrar cómo los estudiantes BUAP pueden convertir una problemática local en una propuesta cinematográfica con impacto social.


