El Jardín Botánico Universitario invita a la comunidad a donar su árbol de Navidad antes del 6 de febrero para transformarlo en composta, fomentar el reciclaje y aportar, con acciones sencillas, al cuidado del medio ambiente y al combate del Cambio Climático.
La temporada decembrina termina, pero el compromiso con el medio ambiente continúa. Hasta el 6 de febrero, el Jardín Botánico Universitario invita a la comunidad a participar en una campaña ecológica que transforma los árboles de Navidad naturales en un recurso vital para el cuidado del planeta. La recepción de árboles se realiza en horario de 8:00 a 16:00 horas, de lunes a sábado, en las instalaciones del Jardín.
La meta es clara y ambiciosa: recaudar 300 árboles navideños que se convertirán en composta de alta calidad. Este proceso permitirá generar materia orgánica y nutrientes esenciales que fortalecen el suelo, mejoran la salud de las plantas y funcionan como un reservorio natural de agua, clave para enfrentar periodos de sequía.
Una gran meta
Además de aportar al entorno, quienes se sumen a esta iniciativa recibirán un beneficio directo. Por cada árbol donado, el Jardín Botánico entregará un paquete de composta, ideal para jardines, macetas o huertos urbanos. De esta manera, la campaña impulsa una economía circular donde todos ganan: el medio ambiente, la ciencia y la comunidad.
José Luis Arturo Parra Suárez, jefe de Horticultura del Jardín Botánico Universitario, destacó el espíritu de la iniciativa: “Es una campaña de voluntad y de querer colaborar con el reciclado de su árbol para convertirlo en composta, lo que ayuda a la colección viva y científica del Jardín Botánico”. Asimismo, subrayó la importancia de la participación ciudadana: “Apelamos al compromiso medioambiental de la comunidad para ayudar en esta campaña e impactar, con este granito de arena, en cuestiones de Cambio Climático”.
Esta acción sencilla representa una oportunidad concreta para reducir residuos, fomentar la cultura del reciclaje y fortalecer la conciencia ambiental. El Jardín Botánico Universitario abre sus puertas para que la Navidad no termine en la basura, sino que se transforme en vida, ciencia y futuro sostenible.


