Una investigación reciente señaló la futura incidencia de cáncer de estómago en personas nacidas entre 2008 y 2017 en 185 países, entre ellos México.
De acuerdo a datos presentados por la revista Nature Medicine el pasado 7 de julio, se espera que 15.6 millones de personas nacidas entre 2008 y 2017 sufran de cáncer gástrico, también conocido como cáncer de estómago, en cierto punto de sus vidas.
Si bien se prevé que la mayor parte de los casos sucedan en zonas de alta incidencia, los cambios demográficos que puedan ocurrir, afectarían la tendencia en regiones donde ahora se registran menos casos. Aunque la investigación acentúa que, tres de cada cuatro de los diagnósticos pueden prevenirse.
Los datons se conocen gracias a los resultados recapitulados por un grupo de científicos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de 185 países, incluido México. Estos lograron calcular el número de jóvenes nacidos entre 2008 y 2017, quienes podrían desarrollar cáncer gástrico en los próximos años.
Los datos arrojaron que el 58% de los jóvenes con diagnóstico de cáncer se presentarán en regiones donde ya es común. Mientras que el 42% se detectará en lugares donde antes no era tan frecuente. Por ejemplo, en la África subsahariana, donde la carga podría ser seis veces mayor que en 2022.
América se ubica en segundo lugar, detrás del continente asiático, y se espera que sume a la carga mundial con 2 millones de personas afectadas. La falta de políticas públicas claras, programas nacionales de prevención y una tendencia al alza en jóvenes, especialmente mujeres menores de 50 años, aumentan la tendencia del padecimiento de cáncer en América.
El cáncer de estómago, la enfermedad que afecta a la mitad de la población en el mundo
Respecto al cáncer de estómago, la mayoría de las veces se ocasina por una infección crónica causada por Helicobacter pylori. Una bacteria con gran presencia en el mundo y que afecta a más de la mitad de la población, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta bacteria llega a ocasionar gastritis crónica, úlceras pépticas y linfomas. Sin embargo el tratamiento de la infección, una mezcla de antibióticos e inhibidores, pueden ser suficientes para evitar que se desarrolle el cáncer.

