Caso Lidya Valdivia: señalan a su concubino de violencia familiar tras desaparición en Acajete

La familia de Lidya Valdivia, joven embarazada desaparecida en Acajete, cuestiona el testimonio de su concubino y teme que haya sufrido violencia familiar.

La desaparición de Lidya Valdivia Juárez, joven de 28 años con embarazo a término, mantiene en vilo a su familia y a la sociedad poblana. Conforme avanzan los días sin información clara sobre su paradero, sus padres y hermanas han comenzado a cuestionar directamente el testimonio de su concubino, Luis Torres. Al detectar inconsistencias que abren la posibilidad de un caso de violencia familiar previo a su ausencia.

En entrevistas concedidas a medios nacionales, los familiares de Lidya revelaron que, antes de desaparecer, la joven mostraba un cambio notable en su comportamiento. Andrea Valdivia, su hermana, explicó que desde el inicio del embarazo notaron que Lidya estaba triste, retraída y con episodios constantes de llanto. Lo que encendió las alarmas dentro del entorno familiar.

Por su parte, Agustín Valdivia, padre de la joven, relató que su hija le confesó tener miedos profundos y sueños perturbadores. Principalmente relacionados con su seguridad y el momento del parto. Estas señales llevaron a la familia a considerar que Lidya podría haber estado viviendo una situación de violencia de género en el ámbito doméstico, misma que no fue detectada a tiempo.

Uno de los puntos más cuestionados es la última llamada telefónica. Lidya salió de la casa de sus padres en Bosques de San Sebastián tras recibir una llamada de su pareja, asegurando que él la esperaba. Sin embargo, horas después, a las 2:30 de la madrugada, Luis Torres llamó a la familia preguntando por ella, lo que generó contradicciones en su versión.

Además, el concubino afirma tener una nota de voz en la que Lidya asegura que la estaban siguiendo. Pero no ha permitido que la familia escuche dicho audio, limitándose a mostrar una fotografía poco clara de supuestos perseguidores. Estas inconsistencias han incrementado la desconfianza de los familiares.

La Fiscalía de Puebla confirmó que la última ubicación del celular de Lidya la sitúa en el Estado de México, lo que agrava la preocupación. Ya que la joven cursa 39 semanas y tres días de embarazo, con riesgo de entrar en labor de parto en cualquier momento.

A través de una carta abierta, la familia pidió a quien tenga a Lidya que la deje en un lugar seguro, recordando que sus hijos pequeños la esperan en casa. “Lo único que queremos es que vuelva con vida y evitar una tragedia”, expresaron con desesperación.

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Melisa Carillo

Estudió Comunicación en la BUAP, ha trabajado en medios como Alcance Diario y Diario Cambio

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