En menos de 10 minutos, delincuentes robaron celulares, dinero y bolsos a usuarios del transporte público en Misiones de San Francisco, en Coronango.
La inseguridad volvió a encender las alertas entre usuarios del transporte público en Misiones de San Francisco, Coronango. Pasajeros de la Ruta 65 sufrieron un robo a manos de carteristas que, en menos de 10 minutos, lograron despojarlos de celulares, dinero y otras pertenencias de valor. Ante esta situación, vecinos exigieron reforzar la vigilancia en las unidades y aumentar los operativos policiacos.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del Aurrerá de Misiones de San Francisco. Según los reportes, dos hombres y una mujer abordaron la unidad y comenzaron a cometer los robos entre los pasajeros. El grupo actuó rápidamente y aprovechó el trayecto para apoderarse de diversos objetos.
Posteriormente, los presuntos responsables descendieron de la Ruta 65 a la altura del Outlet. Aunque el atraco terminó en pocos minutos, dejó preocupación entre quienes utilizan diariamente este medio de transporte.
Además, habitantes de la zona señalaron que algunos vecinos ya identifican a los presuntos responsables, debido a que este tipo de robos ocurre de manera recurrente en la zona. Por ello, la comunidad pidió a las autoridades municipales tomar medidas concretas para frenar estos delitos.
Vecinos piden operativos y mayor presencia policial
La indignación creció entre los habitantes de Misiones de San Francisco, quienes consideran que las rutas de transporte que conectan con la zona enfrentan constantes problemas de inseguridad. En consecuencia, solicitaron más presencia de policías y operativos estratégicos en los puntos donde se han registrado atracos.
Los vecinos también demandaron acciones para identificar y detener a quienes utilizan las unidades de transporte público para cometer robos. La petición busca prevenir nuevos casos y devolver tranquilidad a cientos de pasajeros que dependen diariamente de estas rutas para trasladarse.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de los usuarios frente a la delincuencia. Un trayecto cotidiano puede convertirse en cuestión de minutos en una experiencia de miedo e incertidumbre.
Por ahora, los habitantes esperan una respuesta de las autoridades de Coronango y acciones que fortalezcan la seguridad. La exigencia resulta clara: viajar en transporte público no debe significar exponerse a perder el patrimonio ni poner en riesgo la tranquilidad.


