Operativo federal captura al presunto líder criminal en Santa Cruz y refuerza la ofensiva contra el crimen organizado
Este miércoles, fuerzas de seguridad mexicanas capturaron a Isaac Moreno Romero, mejor conocido como “El Hacha”, un presunto operador regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con influencia en Puebla y Tlaxcala, en una acción que expertos consideran un golpe directo a las estructuras criminales en el centro del país.
El operativo se desarrolló en la comunidad de San Miguel Contla, municipio de Santa Cruz (Tlaxcala), donde agentes federales interceptaron a “El Hacha” cuando circulaba en un vehículo sin placas de circulación. Al detenerlo, los efectivos aseguraron diversas dosis de narcóticos y una granada de fragmentación, lo que llevó a reforzar su traslado ante la autoridad competente.
Además, la captura contó con la participación coordinada de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN), quienes trabajaron con inteligencia para ubicar al presunto criminal.
Las autoridades lo vinculan con secuestros, extorsiones, cobro de piso, homicidios y comercio ilegal de hidrocarburo en la región, además de supuestos enlaces con células originarias de Nayarit, lo que lo situaba como uno de los principales generadores de violencia en el corredor central de México.
Este arresto ocurre apenas días después del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder máximo del CJNG, lo que sugiere una fase de reconfiguración interna del grupo y mayor presión de las autoridades federales.
Finalmente, “El Hacha” quedó a disposición del Ministerio Público Federal, y las investigaciones seguirán su curso para definir su situación jurídica y avanzar en desarticular la red criminal que presuntamente lideraba.
Este suceso envía una señal contundente: las fuerzas del orden mantienen el impulso para debilitar al crimen organizado, incluso en sus niveles regionales más peligrosos.


