La Fiscalía General del Estado de Puebla capturó a Manuel Macario N., pareja sentimental de la docente asesinada en Cuautlancingo; familiares y compañeros exigen que el caso llegue hasta las últimas consecuencias.
Después de más de tres meses de investigaciones, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla logró la captura de Manuel Macario N., señalado como el presunto responsable del feminicidio de la maestra Elsa Leticia Martínez Ortiz, docente de la Secundaria Federal 2 “Tierra y Libertad”, crimen que conmocionó a la comunidad educativa y a la sociedad poblana.
La detención ocurrió en la ciudad de Puebla, donde agentes ministeriales localizaron al hombre de 75 años de edad, quien permanecía prófugo desde el pasado 17 de marzo, fecha en la que presuntamente agredió a la profesora dentro de la vivienda que ambos compartían en la colonia Bello Horizonte, en el municipio de Cuautlancingo. Posteriormente, abandonó el lugar y escapó para evitar a las autoridades.
La FGE informó que el imputado quedó a disposición de la autoridad judicial y enfrentará un proceso por el delito de feminicidio, bajo los protocolos especializados para investigar la violencia contra las mujeres.
La exigencia de justicia impulsó el avance del caso
Desde el hallazgo del cuerpo de Elsa Leticia Martínez Ortiz, familiares, amigos, alumnos y docentes realizaron diversas manifestaciones para exigir una investigación con perspectiva de género. Incluso denunciaron que la víctima había sufrido episodios de violencia por parte de su pareja y pidieron que las autoridades actuaran con rapidez para evitar la impunidad.
Con la captura del principal sospechoso, las investigaciones entran en una nueva etapa. Sin embargo, los seres queridos de la docente reiteraron que permanecerán atentos al desarrollo del proceso judicial para garantizar que el crimen reciba una sentencia conforme a la ley.
El caso de Elsa Leticia volvió a colocar sobre la mesa la importancia de atender oportunamente las denuncias de violencia de género y fortalecer las acciones institucionales para prevenir los feminicidios. Mientras tanto, la comunidad educativa de Puebla mantiene viva la exigencia de verdad, justicia y reparación para la memoria de una profesora que dedicó su vida a la enseñanza.


